|

Contenido:
|
Dentro de la crisis actual que enfrenta la arquitectura, la pérdida
cualitativa de los espacios y la deshumanización de los espacios
habitados son quizás los más graves. Consciente de este
hecho, la presente investigación es un intento para demostrar que
volviendo a la esencia de la arquitectura: el hombre, podemos ofrecer
soluciones más humanas al problema del habitar. El patio. espacio
esencial de los niños.... pretende ser una respuesta a la búsqueda
de mejores soluciones.
La casa encierra en sí misma otros espacios que adquieren significación
en quienes la habitan de acuerdo a su edad, son los espacios de ensueño,
limitados física o simbólicamente, "sólo cuando el
espacio se convierte en un sistema de lugares significativos cobra vida
para nosotros, se convierte en lugar". 1
El patio es ese lugar para los niños, espacio sagrado que queda
grabado para siempre en su memoria. Patio, lugar para vivir, espacio con
vida. Patio, testigo silencioso de juegos, tristezas, alegrías
y fantasías, lugar de algo, lugar de alguien, lugar de ensueño.
Bachelard considera que al ensueño le pertenecen valores que marcan
al hombre en su profundidad, por lo tanto es posible afirmar que la experiencia
del niño en este espacio influirá en cada una de las porciones
de su ciclo de vida.
Paola Coppola propone en El espacio que habitamos, que el espacio adquiere
valores simbólicos con base en las cualidades de las fases de la
vida. "Para un recién nacido la recámara es más importante
que para un niño de 4 o 5 años, como el balcón es
para una anciana más importante que para un joven". Así
mismo propone el campo, el bosque, el parque como el espacio sagrado para
el adolescente ; la sala y el estudio en la etapa madura; en la vejez
debido al cansancio, enfermedad y necesidad de descanso, la recamara y
el balcón. Para este estudio el patio es considerado como el espacio
sagrado de los niños, porque más allá del uso que
el niño hace de él, esta el significado que adquiere durante
su niñez. 2
En esta etapa el ambiente familiar influye notablemente, existe una gran
interacción entre el niño y el espacio, por medio del juego
asimila y desarrolla su potencial creativo; maneja conceptos de tiempo
y espacio, en donde el patio adquiere importancia en cuanto a los demás
espacios físicos de la casa. Debido a lo anterior es importante
conservar el patio como espacio propio para la dimensión imaginaria.
El Vocabulario Arquitectónico Ilustrado
define patio como el "espacio cerrado con paredes o galerías que
en las casas y otros edificios se deja al descubierto".
Por su parte Werner Blaser en su libro Patios, 5000 años de evolución
desde la antigüedad hasta nuestros días, lo define como una parte
de la casa delimitado por paredes o, al menos, un espacio parcialmente abierto
que juega un papel importante en la historia de la Humanidad, pero él
va más allá, al atribuir al patio una función más
que física, afirma que debido a su aislamiento, el patio proporciona
a sus habitantes la ilusión de una zona de dominio figurado, en la
cual su existencia se encuentra segura de cualquier peligro.
Filosóficamente, lo define como el espacio de paz y recogimiento,
que protege del mundo exterior y permite integrarse al medio.
El patio es un espacio interno de la casa, lo interior representa la esencia
de quien lo habita, sin mascaras ni apariencias, por lo tanto el patio es
un espacio autentico que permite ser plenamente uno.
La casa representa el primer universo, el patio es el rincón de este
universo. Aplicando las palabras de Bachelard, el patio es un espacio vivido,
captado por la imaginación, aloja recuerdos y olvidos, es el rincón
del mundo, ser interior. Quién no recuerda el patio de su vivienda,
éste llego representar el universo dentro de un espacio que proporcionaba
seguridad pero que a la vez permitía tener un contacto con el mundo
exterior.
Psicológicamente, el patio es el espacio "configurado para resolver
las exigencias infantiles, representa el lugar de satisfacción motora,
además ayuda al crecimiento biológico y espacial del niño.
En México el patio ha estado presente
desde la época precolombina como elemento sagrado, primero en las
plazas rodeadas de pirámides y en la vivienda doméstica
en una escala más humana. Sin embargo, su espacio interior es pobre
en comparación con los lugares espaciales de la arquitectura monumental
, 3
debido a que concedieron más importancia a los espacios abiertos.
En el mundo prehispánico, el niño vive al exterior, todo
iba enfocado a una educación de castas sociales, no a los juegos
recreativos, excepto en el juego de pelota. Estas actividades se desarrollaban
al exterior y el niño participaba directamente en la vida doméstica,
religiosa y militar.
Durante los tres siglos de la colonia, la arquitectura doméstica
se diversifica, haciéndose más notorias las diferencias
entre ésta debido a las marcadas diferencias sociales existentes.
Las clases más bajas vivían en jacales a orillas de la ciudad ;
aparece la vecindad como respuesta a la demanda de vivienda para las clases
medias. En tanto la clase alta ocupaba grandes áreas con patios
abiertos al cielo por donde reciben aire, luz y sol, que las hacen alegres
y sanas. 4
En este tipo de vivienda el patio no es un espacio de convivencia como
en la vecindad, pero sí permite comprender claramente la estructuración
del organismo. 5
En años siguientes los cambios más sobresalientes se dan
en la arquitectura doméstica urbana en cuanto a magnitud de espacios,
contrario a lo que ocurre en la vecindad, la cual absorbe la intensa demanda
de los habitantes, por lo que, lo que en un principio eran casas se adaptaron
para albergar un gran número de familias, es en este esquema de
vivienda donde el patio se convierte en el espacio central más
importante, centro de convivencia e interacción entre los que habitan
la vecindad.
A finales del siglo XIX, este esquema de vivienda ha proliferado, debido
a que funciona como una opción de vivienda arrendada a bajo costo
para personas de escasos recursos.
La situación de la arquitectura doméstica a principios de
siglo es la siguiente:
"Los edificios de habitación del periodo porfirista acentúan
sus rasgos esenciales, surgen nuevos tipos que más que innovar
son una copia de la arquitectura doméstica francesa. 6
La vivienda de clase baja continúa siendo la vecindad, que llega
a contener hasta cinco patios ; dependiendo de la situación económica
del habitante es el patio que ocupa. Por otra parte, la clase media habita
en casas solas de dos plantas, mientras que la vivienda de la burguesía
se caracteriza por su altanería y aislamiento, la vida en ella
estaba concebida como un ritual en el que cada habitación servía
para una ceremonia previamente determinada. 7
En este momento el esquema central de patio desaparece. En las décadas
de los 30 y 40 la vivienda evoluciona entre otros factores por el acelerado
crecimiento urbano, la movilidad de la población, disminución
del tamaño de la familia, altas densidades y el uso intensivo del
automóvil. A finales de la década de los 50, siguiendo la
tendencia marcada por la arquitectura internacional se construyen los
primeros multifamiliares, como una alternativa para proporcionar vivienda
masiva a un mayor número de habitantes; sin embargo, no tienen
la riqueza espacial de las vecindades y sus grandes espacios públicos
son abandonados debido a la falta de identidad y arraigo. En estos espacios
no se considera al grupo infantil, no se tienen en cuenta las necesidades
de los niños.
Como resultado del movimiento moderno,
en la ciudad predomina la vivienda urbana occidental que es extrovertida
orientada a la calle.
En la casa individual, el patio ha sido sustituido por la cochera, el
cuarto de televisión, cuarto de juegos. Los juguetes modernos llevan
a que el niño juegue solo en comparación con los juegos
de otras épocas.
La proliferación de la televisión no sólo como medio
de información sino entretenimiento masivo ha determinado una amenaza
considerable para el juego, hoy en día los niños pasan más
tiempo viendo televisión y menos tiempo jugando con otros niños.
Estudios realizados demuestran que la televisión produce en los
niños una actitud agresiva.
La existencia del patio en una vivienda es necesaria, podría ser
el elemento unificador que propicie la unión familiar y proporcione
al niño las imágenes necesarias para subsistir.
La vivienda debe poseer todo lo que un niño necesita. Si el niño
no tiene un lugar propio, la falta de este lugar va formando en él
sentimientos de violencia. La falta de espacio puede afectar la personalidad
del hombre, así como el hombre no puede vivir sin sueños,
pues se volvería loco, necesita para su equilibrio espacio para
poder estar solo. 8
En la vivienda unifamiliar horizontal, las viviendas se asocian entre
sí, sin perder sus características, tienen jardín
propio y área de uso común, este espacio esta destinado
generalmente para los niños, en esta área los niños
juegan y trepan por los juegos infantiles. El patio que existe es el de
servicio que tiene una función utilitaria, característica
de la vivienda urbana occidental.
La vivienda mínima vertical o edificios de departamentos es pequeña,
comparte servicios, áreas verdes jardinadas, andadores y área
de estacionamiento. En este tipo de vivienda la calle y el área
de estacionamiento son los lugares donde los niños juegan, crecen
y platican. A pesar de que la calle es la base de la estructura urbana,
espacio público abierto, universo sin principio ni fin, no ofrece
al niño la seguridad y dicha que le ofrece el patio de la casa.
El patio es el centro de la vida domestica, lugar público común,
espacio para convivir, platicar, lugar de fiesta. El patio ve a los niños
crecer, crear su propio mundo, para el niño es su lugar, su escondite,
el niño lo ve como su espacio. Una vez que aparece el automóvil,
la calle pierde significación, el niño se pierde entre el
mar de automóviles y ruidos, "todo es máquina y la vida
íntima huye por todas partes". Bachelard añade a esta falta
de consuelo y protección la ausencia de valores íntimos
de verticalidad así como falta de cosmicidad en la casa de las
grandes urbes.
La escuela como espacio educativo considera
importante el ambiente físico y las influencias del ambiente en
el desarrollo del individuo". Sin embargo, el incremento de la demanda
educativa de niños ha generado la necesidad de crear nuevos centros
de enseñanza que la satisfagan, esto ha propiciado la proliferación
de instituciones educativas respaldadas por personas que ven la enseñanza
como un medio para ganar dinero, perdiendo de vista el objetivo de la
misma. Olvidando que " La relación del niño con el espacio
es fundamental y permanente... " 9
Por su parte Luis Kahn concibe la escuela " como un ambiente en el cual
es bueno aprender" y afirma que cuando se refiere a la "calidad del entorno
de las instituciones educativas" debe considerar también los espacios
exteriores (patio), de tal manera que exista un equilibrio entre el espacio
interior y el espacio exterior, propiciando "el habla, el pensamiento,
la construcción de juegos, etc..." 10
Actualmente las instituciones educativas cuentan con un patio, pero en
su mayoría son espacios desaprovechados no responden a las necesidades
de los alumnos. Javier Garay en Los patios. Centro de desarrollo humano
propone que los patios tengan características particulares que
los diferencia de los demás espacios ; afirma que el patio no debe
ser un área independiente del espacio educativo, sino una extensión
del mismo.
Es notable observar que el patio ha estado
presente en la vivienda de México, adaptándose y respondiendo
a las necesidades de cada época. En algunos casos se presentan
como verdaderos recintos y espacios de convivencia, en otros permiten
un mayor aprovechamiento climatológico, por lo anterior debe considerarse
elemento esencial de la arquitectura.
La nueva forma incongruente de vivienda, ha contribuido a su extinción;
no obstante, México y el mundo empiezan a reconocer su valor al
observarse los primeros intentos por reintegrarlo a los diseños
de casas y edificios.
Lo que pretende esta investigación es identificar las características
esenciales del patio, reinterpretarlas y reincorporarlas a los espacios
de los niños principalmente, sin caer en romanticismo, ni en copias,
lo importante es no olvidar nuestros orígenes, y diseñar
con base en estos, tomando en cuenta las necesidades de la época.
Podríamos empezar nosotros en nuestro quehacer arquitectónico.
Norma Guadalupe Martínez Arzate 
|