II. ¿CÓMO SE CONVIERTE EL "PROYECTO" EN UN "HECHO ARQUITECTÓNICO"?

por: Arq Patricia Barroso Arias  

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Una vez entendido el proyecto como germen del material arquitectónico y como genoma del objeto edificado, se continúa para explicar cómo se convierte el proyecto en "hecho arquitectónico", indagando en los siguientes puntos clave:

- ¿Qué es un hecho?.
- ¿Qué es lo arquitectónico y en dónde se encuentra?.
- ¿Por qué se vuelve el proyecto un "hecho arquitectónico"?.

¿Qué es un hecho?.

Se entiende como hecho en general a las cosas, a sus propiedades o a sus relaciones tal como son en la realidad, independientemente de la interpretación humana. "En teoría de la ciencia, el hecho es el fenómeno o suceso singular que se opone a la teoría que se formula con una ley: es el objeto de que trata la ciencia, que no pretende sino explicar los hechos naturales. Según el positivismo lógico los hechos se determinan mediante "enunciados protocolarios", o "enunciados de base" y, a partir de ellos, han de establecerse las hipótesis. Pero este planteamiento se critica en cuanto se cree que no es posible fundamentar la ciencia en meros hechos aislados observados, sino que, de algún modo, el hecho científico es ya una construcción teórica o el resultado de una conjetura o hipótesis, y llevan siempre una "carga de teoría"" (27).

Un hecho es un fenómeno fijo, preciso, determinado, que tiene contornos que se pueden dibujar: implica una especie de fijeza y estabilidad (Paul Janet) (28). Sin embargo, no hay hechos precisos y determinados, sino sólo hay matices de los hechos. En este caso, el hecho es el fenómeno adoptado y establecido por la posición de la "materia", por su existencia y objetividad. El hecho es ya una realidad, "un hecho es una verdad general, una ley determinada por su aplicación a circunstancias particulares" (J. Lachelier) (29). Esto sugiere que el hecho se crea, son concretos y tienen una duración real, en este sentido, los racionalistas establecen que el hecho es conciente, depurado de elementos sensibles de la reacción individual y es un concepto gracias al sistema lógico de las categorías o formas de orden del entendimiento, por ello, se hace concreto. Así, el dato inmediato de la conciencia es el "hecho como objetividad", establecido en cierto modo por el pensamiento inseparable de las leyes racionales o formas de orden. Este hecho como ente concreto implica un proceso complejo o conjunto de funciones que lo hacen aparecer y que lo detonan para marcar su devenir, su acontecer. El hecho tiene existencia por convención, es una forma dada y existe en un marco espacio-temporal, de esta manera, vemos que el hecho se interpreta como:

a. El hecho-cosa: elemento objetivo o concreto, es un caso o dato que marcan una presencia, es una realidad tangible, visible y perceptible. El hecho aquí, es real y forma parte de las cosas tal y como son; por ello, su existencia es incontestable para el historiador y sirve de base a sus razonamientos. Este hecho-cosa, se entiende en una realidad dinámica que se comprueba en el tiempo y constituye un momento de la sucesión o construcción histórica.

b. El hecho-esencia: como sustancia que detona la presencia del mismo hecho, es decir, que se refiere a la materia que da vida al hecho (y se entiende como fenómeno).

c. El hecho-acontecimiento: Que requiere de la acción, que se devenga la sustancia para que el hecho exista; en este sentido, el acontecer de la materia tiene más importancia que el elemento en sí, el hecho aparece por la manera en cómo se conformó la sustancia de la cosa detonando un cambio en su estado. El hecho acontece, sucede en un tiempo y en un lugar particular; por ello, se toma como un conjunto de acciones que ocurren en tal lugar y fecha.

Estas tres interpretaciones, nos lleva a pensar que en el hecho participan los tres factores; esto es, que para definirse necesita de la "presencia" tangible y concreta de la "sustancia" que lo define y del "acontecer" de ésta misma. Como lo señala C. Ranzoli: "Mientras que la cosa es una realidad estática, constituida por un sistema fijo, de propiedades coexistentes en el espacio: la manzana es una cosa, la caída de la manzana es un hecho" (30). En este sentido, la cosa no es todavía el hecho porque es estática, sino que el hecho, necesita de su acontecer, como aspecto dinámico; de tal suerte que, los dos se funden en una realidad única del devenir. Aquí, la cosa es el hecho, en cuanto se abstraen sus relaciones de sucesión y en cuanto la pensamos transformándose. "Una cosa no es u hecho; lo que es un hecho es que esta cosa existe, que ella es de tal o cual naturaleza" (Husserl) (31); el hecho, es así conocido por el devenir de la esencia que lo determina.

¿Qué es lo arquitectónico y en dónde se encuentra?.

Por otro lado, siguiendo con las definiciones, podemos señalar que el "proyectar" en el ámbito arquitectónico comporta hacer algo, fijar un fin mediante intenciones en función del manejo de una materialidad que se expresa. Así, menciona Gregotti que: "El proyecto arquitectónico no es aún arquitectura; sino sólo un conjunto de símbolos que nos sirven para fijar y comunicar nuestra intención arquitectónica" (32), elementos representativos y esquemáticos que ayudan a concretar la imagen a través del proyecto.

En este caso, podemos cuestionar no sólo ¿qué es lo arquitectónico?, sino ¿en dónde se encuentra?... tradicionalmente lo arquitectónico se entiende como la cosa en sí, ya sea el objeto o el proyecto como productos o resultados de una acción; sin embargo, en los dos existe "lo arquitectónico"; ya que con ello trabajan y ello expresan. En el objeto advertimos lo arquitectónico porque lo leemos o percibimos, y en el proyecto aunque todavía no es objeto materializado, sí es imagen, donde se conceptualiza y se plasma "lo arquitectónico".

De esta manera, "lo arquitectónico" se está definiendo no en la "cosa", sino en la "causa"; esto es, en la "materialidad del diseño", refiriéndonos a los contenidos formales. Lo arquitectónico está, en la materia moldeable que identificamos y prefiguramos antes en el proyecto; es ahí, donde se le confiere su condición expresiva y donde se previenen los elementos en una complejidad estructural.

Posteriormente, Gregotti se contradice señalando que: "La arquitectura trabaja con materiales organizados según una forma concreta, la del hábitat; es por tanto, la forma de las materias ordenadas en consonancia con el hábitat"; este orden de materias se define como "la estructura de la operación proyectual"… y después advierte que… esta especificidad de lo proyectual se determina también con el lenguaje con el que se expresa la arquitectura, y queda delimitada por ser "el hecho de ser físicamente aquella figura en que las formas se han organizado según un sentido" (33). Aprovechando esta contradicción de Gregotti, podemos ver acentuada nuestra postura que contempla a lo "arquitectónico" en la serie de materiales organizados según un modo de habitar… "Si el modelo se presenta como puro instrumento proyectual o al menos como cosa "para la arquitectura" posee un propio carácter expresivo que lo capacita para conexiones directas con la materialidad proyectual: constriñe la utopía a la especificidad del campo disciplinar, a entrar en la contienda de la historia, a convertirse en investigación e hipótesis de trabajo" (34). "¿De qué está hecha, pues, la cosa arquitectura?... de materias dispuestas con cierto orden para determinado fin; el de habitar" (35). Tal orden lo podemos definir como la estructura de la operación proyectual y el grado de significación de este orden se revela en la forma; en este caso, los materiales son las cosas con que está hecha nuestra operación proyectiva y <<arquitectónica>>.

Todo esto nos sugiere que "lo arquitectónico" habrá que plantearse en el campo del diseño problemas sobre su propia estructura y especificidad, apuntando hacia cómo se han seleccionado los materiales que se configuran en el proyecto y se constituyen en la obra para formar parte fundamental de su condición expresiva. Este sistema de materias parte de una base disciplinar y son elaboradas desde una fuente teórica y reflexiva.

De esta manera, podemos acentuar que si no existiera esta especificidad en lo arquitectónico, estaríamos hablando de cosas (objetos o proyectos) huecos, sin materia, ni sustancia que los identifique como tales. Esta materialidad se vuelve proyectual y tangible, de tal forma que, no solamente se puede ver en los objetos cuando los habitamos físicamente, sino que, también se puede advertir en el proyecto cuando se prefigura. En sí, la materia se fragua en el proyecto en una construcción creativa e imaginaria y en este sentido, se dice que, la estructura del proyectar (lo que caracteriza a la obra) es de naturaleza fundamentalmente figurativa, como una manera de ordenar los contenidos.

En síntesis, podemos señalar que "lo arquitectónico" va más allá del objeto como cosa o materia física perceptible y también va más allá del proyecto como conformación de la imagen formal, para encontrarse en la "materialidad del diseño"; ésta es la que podemos observar como objetiva y tangible en la obra o bien, la podemos prefigurar e interpretar como concebida, moldeada y plasmada en el proyecto.

¿Por qué se vuelve el proyecto un "hecho arquitectónico"?.

El proyecto como un hecho.

Retomando lo anterior, podemos deducir que en el proyecto se ve no sólo la forma visual, sino la forma arquitectónica de las cosas. Es decir, que al considerar al proyecto como hecho, no sólo nos referimos a la cosa como elemento objetivo o concreto, sino que, también nos referimos a su esencia, a la sustancia que detona la presencia de la obra. Así en esta interpretación se implica el acontecer de la sustancia arquitectónica para que la obra exista.

Conforme a esto, el proyecto se transforma en hecho, porque aparece la manera en cómo se conformó la imagen del objeto, integrando la "presencia" tangible y concreta de la "sustancia" que lo define, con su "acontecer". El proyecto se vuelve realidad visible y perceptible porque se plasman los conceptos y se caracterizan de manera lingüística; asimismo, contiene el germen sustancial de lo que será la obra y por ello, se entiende como el devenir de la materia proyectual. Con esto, vemos que el proyecto es un hecho-cosa, un hecho-esencia y un hecho-acontecer al mismo tiempo.

Y como un hecho arquitectónico.

En otro sentido, entender cómo se genera el proyecto y cómo se produce en la actividad específica del diseñar, nos permitirá conocer a la materialidad arquitectónica. De esta manera, se busca evaluar a la operación que el proyecto comporta desde su base sustancial y en esta perspectiva se entiende a la arquitectura como origen y producción del material de diseño, atendiendo a una cadena de decisiones sobre la forma.

Según esto, podemos detenernos a cuestionar ¿si los "hechos arquitectónicos" se observan o se constituyen?... ya que, como hecho arquitectónico no se va a entender al objeto como cosa o presencia tangible, sin sustancia que lo detone o como ente hueco que se mira; sino que, el hecho arquitectónico como tal, se vuelca hacia su constitución proyectual. En esta condición, podremos conocer las características del objeto partiendo de su sentido esencial y figurativo. En ello, se presume que no podremos percibir la densidad de la materia arquitectónica, sino que, podremos leer su concepción expresiva, por eso la forma se adorna con gráficos que poseen en sí, su propio contenido significativo.


Frente a esto, se afirma que el proyecto se convierte en hecho arquitectónico porque comprende la presencia, la esencia y el devenir de la materialidad proyectual que ser, en éste existe una síntesis a priori de lo que será la obra edificada. Asimismo, el proyecto se considera como hecho donde se moldea la materia arquitectónica, en éste hay una acción de concepción y plasmación donde se anticipa la existencia del objeto. Aquí, se precisa la especificidad cualitativa que da ser y sustancia a "lo arquitectónico".

El hecho arquitectónico, entonces no es únicamente lo dado tangiblemente, sino que se habla de éste en virtud de su determinación sustancial, de su esencia; éste existe por el devenir de su materia o contenido velado y concebido en el proyecto. Por lo que, considerar al proyecto como hecho arquitectónico, es hablar del acontecer de una serie de axiomas o propiedades esenciales de la forma. Es hablar de la panorámica expresiva de lo que será el objeto.

Arq. Patricia Barroso Arias  

Notas

27. Cortés Morató Jordi, Martínez Riu Antoni, "DICCIONARIO DE FILOSOFÍA", Barcelona, Editorial Herder S.A., 1991.
28. Lalande André, "VOCABULARIO TÉCNICO Y CRÍTICO DE LA FILOSOFÍA", Buenos Aires, Arg., Ed. El Ateneo, 1967.Pp.368.
29. Lalande André, Op. Cit. Pp.369.
30. Lalande André, Op. Cit. Pp.430.
31. Ibid.
32. Gregotti Vittorio, "EL TERRITORIO DE LA ARQUITECTURA", Barcelona, Esp. Ed. G. Gili, 1972. Pp.15.
33. Gregotti Vittorio, Op. Cit. Pp.30.
34. Gregotti Vitorio, Et al. "TEORÍA DE LA PROYECTACIÓN ARQUITECTÓNICA", Barcelona, Ed. G. Gili, 1971. Pp. 217.
35. Gregotti Vitorio, Et al. Op. Cit., Pp.220-221.


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