Arquitectura y Humanidades
Recomendaciones para la presentación de artículos y/o ensayos.
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LOS RINCONES...
por: Arq Patricia Barroso Arias
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1. Casa Barragán.Luis Barragán.
Un rincón es el germen de un espacio, de una casa, de una iglesia, de una plaza. El rincón vivido se oculta, se abstrae, en él se recuerda y se dialoga con el silencio de los pensamientos. Éste tiene el carácter de reservado y el retiro del alma encuentra su refugio. Es el lugar seguro y próximo, construido con muros, puertas, ventanas, macizos o vanos; lugar que propicia a la mente imaginaria, intimidad que se crea cuando nos refugiamos. Es el espacio del ser.En el rincón se habita, es el casillero del ser del alma, aquí la acoge, la abraza y la mantiene. Juego de la espacialidad, detalle y espacio modelado. Aquí donde el mundo, el universo y la forma de ver la vida quedan replegados en él. Éste no se olvida de nada, tiene recuerdos, todo está bajo el signo de la actualidad vivida.
Rincones asignados donde acurrucarte y donde asombrarte, espacio que espera la llegada de la luz, en donde se medita sobre la vida y la muerte. Lugar que da vida a la imagen, lleno de matices del habitante, habitante de los rincones, soñador de rincones, de ángulos, de agujeros, nada está vacío, la dialéctica de lo lleno y de lo vacío. (Ver fotografía 1).
Rincón que se llena cuando lo vivimos, rincón encantado y habitado. Aquí la meditación abunda y vive poderosa y felíz. Donde el pasado vuelve a encontrarse y permanece. En éste se encuentran los remedios al tedio, se ocupa el espíritu. Es una cosa que el espacio nos confiesa, lugar donde vaga la imaginación, vida soñadora manejada en las minúsculas madrigueras del espacio. El rincón de meditación, misterio de las cosas donde todo el infinito encuentra lugar. Unidad donde convergen los colores, la luz, las texturas, donde se valora el muro, el agua y el árbol. Es espacio potenciado que se niega a los otros. Rincón lugar de ensueño minucioso, armario de recuerdos, umbral de intimidad y memoria activa.
Y así podemos preguntarnos ¿Dónde están estos rincones?... Lugares que reciben todos los poderes del vocabulario, entregados a toda la arqueología de las imágenes y tallados en lugares comunes. Aquí están en la casa y su universo, en la habitación, el nido y la concha, en la dialéctica de lo de dentro y de lo de fuera. ¿Una adorable habitación no hace más poético el invierno y no aumenta el invierno la poesía de la habitación?… Que marco de tranquilidad, la soledad del sueño y la soledad del pensamiento. La habitación, lugar donde se tejen sueños y vivencias. Espacio cálido que enfrenta al invierno, que acumula ensueños y se confunde con nosotros mismos. Espacio de rasgos personales, cargado de curiosidades y colores, que conoce un aumento de valores. Ahí, enclavado en un complejo del universo. En la habitación los ruidos colorean la extensión del espacio, o su ausencia la dejan pura. En ella el silencio invade la paz nocturna, y el azul de la noche baña sus muros… Espacio frío que expresa un mundo, su invierno… Todo lo que la rodea le otorga identidad, el cuarto, la sala, el comedor nos dan la lectura cuando se reconoce la importancia de sus elementos significantes. Elementos lingüísticos reunidos en signos aprendidos y reproducidos.
Lugar donde morar, de reposo del ser, donde se estampa fácilmente el deseo de habitarlo, sentimos que nos gusta vivir ahí. Impulso que nos lleva a vivir los rincones que nacen a veces por la gracia de un diseño. Donde el tiempo se despliega, es un espacio habitable que constituye armoniosamente la estampa de la vida. En el rincón el lenguaje sueña, la curva, la línea, el signo, el ángulo; todo se expulsa, elementos que nos invitan a permanecer. En él la imagen vive en el detalle, interior, reposo íntimo, donde el sentido común habita. Habitar el rincón es perderse en los lejanos lugares en busca de tesoros sorprendentes. (Ver fotografía 2).Desde aquí dibujo las cosas, he aquí un ángulo, he aquí el rincón que prende al soñador, en el que se puede salir del espacio. El rincón estampa un fragmento del espacio vivido, aquí convertido en imagen, enroscamiento de espirales que nos acoge con sus manos juntas. Aquí, al habitarlo en una casa, se encuentra el calor y la vida tranquila en el seno de una curva, en sólidos perfectos y ambientes que permiten los ensueños y los pensamientos.
La casa, espacio privilegiado entendida en su unidad y complejidad; lugar de intimidad, de impresiones, donde se revela una adhesión a la función primera de habitar. La casa es nuestro rincón que conlleva a la poética de su espacio. (Ver fotografía 3). Albergue, refugio, habitación. Morada donde nuestra vida se compenetra y se realiza. Lugar seguro y adecuado, paraje de nuestra vida, serie de espacios que buscan el tiempo.
En la casa donde hay espacio y tiempo comprimidos, que da ilusión de estabilidad, centralidad. (Ver fotografía 4). Donde nos hacemos sensibles a las funciones del habitar y del construír. Aquí todo es edificado con espacios polarizados, es la expresión sensible del refugio.
La casa de la infancia, la casa rústica, o la casa de los abuelos. La casa que soñamos o la que vivimos, es morada. Aquí la habitación acentúa una zona de protección, de intimidad que busca un verdadero refugio con la misma raíz "habitar".Lo que se guarda activamente en ella es la acción doméstica en los lugares que ascienden y descienden, en orden y desorden, secuencia de cuartos que reconstruyen el interior en el equilibrio íntimo de los muros, de los muebles, de los vanos y de los eventos. Creación de ambientes y sus recursos. (Ver fotografía 5). Ésta es un tejido de habitaciones que implican desplazamientos, movimientos y pertenencia con el espacio.
En ella los rincones evocan imagenes de espacio y su intimidad..
Espacio donde la ensoñación se profundiza hasta el punto en que una propiedad inmemorial se abre para el soñador, memoria e imaginación. La imaginación ciega y labra el espacio proyectivo dispuesto a manifestar sus impresiones íntimas. En la región de la intimidad se crea el espacio que domina y consagra, atrae y evoca; conserva su penumbra, es morada; en éste se desliza el ensueño, lugar donde voy a descansar en mi pasado, en mi presente, en mi tiempo… (Ver fotografía 6). En el espacio imaginado el olor y el límite se piensan para evocar los valores de la intimidad, ahí donde el hábito se vuelve jerarquía. En suma el espacio ha inscrito en nosotros la jerarquía de las diversas modalidades del habitar. Espacios donde se crea una región de los recuerdos guardados por los seres y por las cosas que ahí han vivido, que ahí han habitado. Espacios con potencias que fijan los más lejanos recuerdos, son un centro de ensueños que siguen en una memoria viva y poéticamente útil.
Habitar poéticamente los espacios… ¡Qué privilegio!
2.Casa Amsterdam.
Teodoro González de León.
3. Casa Barragán.Luis Barragán.
4. Casa Barragán.Luis Barragán.
5. Casa del Pedregal. Juan O' Gorman.
6. Casa estudio Diego Rivera.
Juan O' Gorman.¿Cómo expresar este acoplamiento singular de un hombre y un edificio?...
En el refugio que busca las riquezas de su vocabulario y que demuestra las imágenes que vivimos un poco. Un rincón, un nido, una concha que hemos vivido, espacio encontrado, deslumbramiento del momento íntimo, albergue de la privacía. Espacio habitado que se hace querido, misterioso, que entrama una experiencia silenciosa. Refugio con testimonio de albergue, con muros de adobe, imagen interior, lugar natural para habitar. El refugio como un íntimo componente espacial, donde todo es empuje interno, intimidad físicamente dominadora…
Es en la formación y no en la forma donde se encuentra el misterio, en la conformación del rincón se abre un tiempo, el de la meditación. Es un museo de formas, todo se revela tan bello que estar "ahí" es un sacrilegio. Vivimos las imágenes del habitar. Nos invita el rincón a la meditación de la intimidad. Es el espacio habitado que sorprende nuestra imaginación. Lugar donde surgen las cosas como una caja de sorpresas, donde uno reflexiona, piensa, imagina y sueña. El rincón es el lugar plagado de nuestra vida, inmerso en la vida diaria, un lugar que cobra a la imaginación ensoñaciones, ausencias y silencios. A veces no importa su forma designada, ya que en ella cualquiera que sea, queda grabada nuestra libre intimidad, ahí hierve. En éste se formula la paz y la tranquilidad que empapa una vida. El rincón es el símbolo de donde salen los principios de la curiosidad, de la tranquilidad, del movimiento, de nuestros actos y del ser…
Pero esta referencia al misterio de la lenta formación, es un tiempo de meditación. Operación que revela la raíz de los colores, de las formas, del orden espacial y en sí de toda su expresión dialéctica. Rincones, habitaciones, cuartos y refugios inmersos en su concha. Concha habitada, con forma asignada, geométrica y sólida: donde su forma es la habitación de la vida. Conchas que encaran su interior con el exterior, sencillas o complejas, donde los muros dan acción a las moléculas geométricamente asociadas en el tejido mismo de su materia. Las conchas manifiestan ese devenir de sus contenidos, su solidificación y la conquista de su forma invitan a la belleza; materia construida y aplomada con tal "arquitectura" que se mantiene implicada en el orden figurativo y en los rincones donde se reunen las lecturas del encuentro físico y su función principal... La de habitar.
Notas
* Esta prosa poética es una interpretación del texto de G. Bachelard, "La Poética del Espacio", que abre y refuerza los temas fundamentales que el mismo texto propone; y siguiendo el afán de romper con los hábitos de la investigación filosófica, se quiere estudiar a la arquitectura desde un enfoque poético. Este enlace entre poesía y arquitectura, en un esfuerzo, intenta presentar la imagen que nace o renace de una prosa que habla no sólo de arquitectura, sino de su poética. Esta noción de prosa poética estimula nuevas ideas que surgen de la experiencia de un espacio vivido en el diálogo continuo del habitar; y reconoce que el acto poético es muy próximo al espacio arquitectónico; porque éste se entiende en su conformación formal y en su habitabilidad. Donde bien explica Bachelard, para esto es preciso llegar a una fenomenología de la imaginación.
FOTOGRAFÍAS.
1. Casa Barragán. Luis Barragán.
2. Casa Amsterdam. teodoro González de León.
3. Casa Barragán. Luis Barragán.
4. Casa Barragán. Luis Barragán.
5. Casa del Pedregal. Juan O' Gorman.
6. Casa Estudio Diego Rivera. Juan O' Gorman.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.
1.Gastón Bachelard. " LA POÉTICA DEL ESPACIO". México, Breviarios del Fondo de Cultura Económica, 1965.