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Recomendaciones para la presentación de artículos y/o ensayos.
La Arquitectura desde las Humanidades:
reflexiones del seminario "Arquitectura y Humanidades" en torno al Espacio Escultórico de Ciudad Universitaria.
por: Arq. Sofía Fregoso Lomas
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"¿Qué es lo que da sentido a nuestra presencia en la tierra?…
"No hay sentido: hay búsqueda del sentido". (1)
Octavio Paz ·
CONTENIDO:
1. Introducción
2. El Centro del Espacio Escultórico.
Lo que nos pueden decir sus creadores3.El mito en la arquitectura, un ejemplo en la escultura
7. El origen de la obra de arte, Martín Heiddeger
8. Un símbolo urbano para reforzar nuestra identidad
9. Bibliografía
10. Notas
Este trabajo pretende contribuir al acercamiento de la arquitectura con las humanidades, mostrando un análisis del Centro del Espacio Escultórico de la Ciudad Universitaria desde una perspectiva Humanística.
Lo que nos reúne en este seminario ciertamente son cuestiones de arquitectura, pero me atrevo a sugerir una revisión profunda de la escultura, como ya hemos hecho con la poesía, siendo que ambas son hermanas de nuestra disciplina y, diría yo, debieran ser de condición simbiótica. Por lo tanto, aunque éste no sea un ejemplo arquitectónico, estaremos de acuerdo en que hacer una radiografía de este mágico lugar desde una perspectiva humanística descubriremos conceptos interesantes del manejo del espacio, de los volúmenes, de la naturaleza, del contenido de las formas, como expresión mítico-ritual, de la filosofía, del contexto socio-histórico, de la poesía y de la identidad.
Y, ¿por qué una escultura como punto de encuentro?
Entre otras razones, considero que la gestación de objetos arquitectónicos y escultóricos presentan semejanzas fundamentales entre ellas. Ambas producen entidades tangibles, es decir, con masa y peso perceptibles a través del sentido del tacto, ambas son materialmente tridimensionales y, por otro lado, manejan con la misma intensidad (quizás no con la misma intención) el concepto del espacio.
Lo confinan, existen en él y forman parte de él. Así pues los escultores con la poesía nos dicen que "la escultura es un arte del espacio, se relaciona con el sol, las estrellas, la lluvia y el tiempo" (2) y de la misma forma el arquitecto italiano Bruno Zevi define la arquitectura como el "arte del espacio". Desde luego, siempre podemos considerar la arquitectura como el "arte del espacio" en el sentido de que hay que conferir un determinado carácter (cualidad) a un determinado lugar (localización). Pero es importante recalcar que este carácter puede ser independiente de la forma del espacio y ser, mas bien, resultado de la concurrencia de ciertos motivos simbólicos"(3). La escultura es en sí misma un símbolo que abiertamente existe en ese espacio, una entidad protagónica, o humildemente revolucionaria. Teniendo semejanzas de principio, me atrevo a introducirme en la figura mítica del espacio escultórico...pero sabiendo antes ¿qué es?, ¿por qué? y ¿quién lo concibió?.
En el Universo, ser hombre y entender lo que ello significa es el destino más alto…porque el hombre es el único ser capaz de observar y discernir la pluralidad de las cosas y darles una unidad en su conciencia. El hombre, único ser consciente del Universo, es, sobre todas las cosas, síntesis, índice de universalidad, de universidad. Universo y Universidad son unidad en la diversidad. De aquí pues que la Universidad represente nuestro más íntimo y elevado destino. Para nosotros, la Universidad significa integrar en cada uno el anhelo de la comunidad, e integrar en la tarea común la labor, el pensamiento y las aspiraciones de cada uno. En cada época de la historia el concepto de Universidad ha dependido de la idea del Cosmos de esa misma época. Para estructurar física y espiritualmente la Universidad de hoy, debemos basarnos en la concepción actual del universo." (11)
Un concepto de transformación. El arquitecto Carlos Lazo, cuando fungía como Gerente General de la Ciudad Universitaria, comprendió que la universidad necesitaba de estar en un nuevo espacio, anteriormente ésta ejercía funciones en edificios aislados y no había unidad...el concepto de universalidad quizás cojeaba en ese aspecto. La existencia de un nuevo domicilio de los universitarios de México, por magnificente y hermoso que fuera, no serviría de nada si no se intentaba al mismo tiempo la reforma de la institución misma de cultura superior, que habría de traer consigo la mudanza de hábitos de maestros y estudiantes de México. (12) Al colocar la primera piedra del primer edificio de la Ciudad Universitaria el 5 de junio de pronunció un discurso en el que manifestaba los objetivos fundamentales de la nueva configuración de la universidad:"…hoy en el centro del Continente, en la frontera de dos razas y dos culturas, en la capital del país, a la que todos concurren, sobre esta carretera, eje de América, que tiende sus manos para unir lo indolatino con lo angloamericano y realizar en nuestro territorio la síntesis básica continental, que es ligar al humanismo de la cultura clásica con el saber científico y dinámico de la época; hoy, conscientes de nuestro destino, y como expresión de nuestra Universidad, iniciamos otra etapa de México en la que se conjugan los más limpios anhelos de nuestra vieja y nueva Universidad. " (13).
¿Cómo no identificar a estos creadores del Centro del Espacio Escultórico como agentes detonadores del cambio!!!. Llamémosles héroes en los términos de Hegel y Cssirer. Entender el espíritu de un pueblo y sintetizarlo en una obra de arte escultórica, no es cosa de todos los días. Los héroes están entre nosotros. Sin embargo no hemos podido darnos cuenta. ¿Quienes son ellos?, ¿qué los hace ser lo que son?."Somos lo que hacemos", nuestro trabajo refleja lo que somos y "nada grande en el mundo se hace sin pasión" . Según Hegel, esos "grandes" eventos adquieren ese tinte en la medida en que el hombre, ese hombre apasionado, logre sintetizar el espíritu de la colectividad en ellas. El hombre trasciende en una comunidad, entre otras cosas, por la manera en que ve a la misma y logra transformarla a partir de conocer su espíritu, su esencia, aquello que la hace ser ella misma y no otra.
Carlyle, apoyado en estos planteamientos, estructura esta figura mítica, y nos aproxima al concepto de héroe. Carlyle, nos dice Cassirer, "no se sentía en la obligación de responder a la pregunta ¿Qué es un héroe? Pero trató de mostrar quiénes son los hombres heróicos… Este carácter es único e indivisible; siempre permanece igual. Desde el escandinavo Odin hasta el inglés Samuel Johnson, desde el individuo fundador del Cristianismo hasta Voltaire, el héroe ha sido adorado, en una forma u otra…entonces el héroe de Carlyle se convirtió en un Proteo que podía revestir cualquier forma... Aparece como Dios mítico, como profeta, sacerdote, hombre de letras o rey. No tiene límites, ni está vinculado a ninguna esfera específica de actividad". (14) ·
El Espacio Escultórico como objeto de arte sugiere muchas preguntas. En principio qué es aquello que la hace ser universal, al parecer la connotación que se le ha dado arte popular urbano ha tenido fuerte aceptación en el medio artístico. El arte cumple una función social, y esta propuesta escultórica la lleva a cabo desde que pretende inyectar en la sociedad un cambio de actitud en la convivencia con el objeto de arte.
El arte es revolucionario, sobre todo en la época de la concepción de este proyecto escultórico era necesario imprimirle fuerzas al proyecto humanístico de la nueva universidad, desde todos los ángulos de visión posibles…entre ellas las artes. Pero, qué es el arte que tiene tanto poder de transformación en su entorno? ¿por que un objeto artístico puede tener mas valor y aceptación entre los contempladores?, pero, ¿qué es el arte?. De acuerdo estoy con aquella idea de la filosofía acerca del arte que lo concibe no sólo como una producción exclusiva de las artes visuales. Arte es todo aquello producido por el hombre de manera consciente que trascienda en el tiempo y el espacio, que comunique de alguna forma una concepción del mundo con la cual todos "los demás" (15) (no todos) podamos llegar a establecer un vínculo emocional. Es, sin duda, una síntesis de ideas, visiones, filosofías y técnicas concentradas en un objeto que se manifiesta con toda su fuerza en un espacio-tiempo determinados. El arte se percibe más allá de los sentidos, modifica el entorno, propone, interpreta la realidad, por sí solo una realidad condensada.
Federico Silva, uno de los escultores participantes en el proyecto del Centro del Espacio Escultórico, hace referencia a la técnica no sólo como un medio, incluso puede ser parte de la creación del objeto. Podemos crear técnicas acorde a las necesidades de nuestra obra
. La técnica, aunque indispensable, no debe verse como un fin en sí mismo, principalmente es un medio al que se recurre para la expresión artística. La técnica al mismo tiempo puede ser resultado de la experimentación en el arte, de la búsqueda de formas de comunicación, entonces ésta puede ser una manifestación artística en si misma. Pero, quienes lo producen, todos podemos hacer arte? … Para Hegel "somos lo que hacemos", en el caso de la producción artística el objeto producido refleja el tiempo histórico, la técnica, pero sobre todo la visión del artista del mundo que le rodea. El objeto de arte se convierte en una necesidad, en una razón de ser y para existir del artista. El artista se realiza en sus obras, se proyecta, es.
La obra del Centro del Espacio Escultórico es ahora una extensión del pensamiento y filosofía de una era, pero los escultores estaban inmersos en esa dinámica de pensamiento. Los escultores son también su obra. Aunque no los hallamos conocido, su espíritu impregnado en el objeto nos habla de su manera de ver el mundo. La subjetividad en la "manera de ver el mundo" de cada individuo radica en el problema de la percepción, aunque el propósito de ésta "es proporcionarnos el conocimiento inmediato del mundo fenoménico" (17),y quizás la manera en que se manifiestan esos fenómenos es siempre la misma, no así la manera en que cada individuo los percibe. La percepción del mundo fenoménico, según Norberg-Shulz, está influida por elementos que determinan una postura frente a los mismos fenómenos. La socialización, la cultura, los esquemas, el organismo y el ambiente diferencian las imágenes que del mundo captamos de un individuo a otro.
Si el arte es una síntesis de esas imágenes del mundo vistas de ésta manera, es posible entender esa capacidad de síntesis e interpretación que el artista ocupa para la producción de arte como la fuerza que le dará trascendencia. Un artista responde a necesidades sociales o puede producir por iniciativa propia. En ambos casos su producción puede adquirir mucho valor en el mercado de tal manera que no se reconozca ya por su función inicial, sino por su valor monetario. El arte puede corromperse. Los objetos que se producen y se denominan arte sólo por asociación…no son arte.
Pero antes que esto ocurra, antes de que el objeto pase a ser protagonista en el mercado, en el proceso de su producción hay algo que le hizo ser lo que es y establecer vínculos emocionales con "los demás". Esto es, existe una intención manifiesta de sintetizar una visión del mundo en un objeto, una voluntad del artista. Entonces es necesario introducirnos en el estudio la psicología del artista, pues de otra manera no podremos conocer las fuerzas que mueven su voluntad, "todo fenómeno artístico permanece para nosotros incomprensible, hasta que hemos logrado penetrar en la necesidad y regularidad de su formación" (18).
En arquitectura, los objetos que se producen pertenecen a diferentes épocas y estilos. En la búsqueda de la esencia del estilo Gótico en arquitectura, Worringer reivindica toda la producción de arte de todas las culturas introduciendo el concepto de Voluntad Artística como concepto medular a la par del cual la historia del arte debieran analizar todas las producciones artísticas en su proceso. Critica fuertemente la posición de la Estética ante todas las manifestaciones y estilos artísticos que no pertenecen o no cazan con los esquemas de reproducción artística del periodo clásico en la historia del hombre, "hay que rechazar, pues, la pretensión violenta de la estética a interpretar todos los complejos del arte no clásico. Todas nuestras investigaciones en historia del arte, todas nuestras valoraciones artísticas, están contagiadas de esa parcialidad de la estética" (19) y entonces propone una nueva dinámica de la historia del arte debido a que considera que ésta siempre ha sido una "historia de la capacidad artística, y que el fin evidente y constante de esa capacidad es la reproducción artística de los modelos naturales", toda aquella representación entre más apegada a los modelos naturales, era estimada como un progreso. Para Worringer la intención del artista en esta producción de arte clásico era fija e indiscutible, y el problema de la trascendencia del mismo objeto era un problema de valoración de la capacidad, "nunca, empero, de la voluntad". El artista clásico entonces se limitaba a la reproducción de los modelos naturales, el resto no "era".
Esta reflexión nos lleva a la pregunta sobre a qué corriente artística o a qué estilo pertenece el Centro del Espacio Escultórico. Esta obra pudiéramos decir responde a las necesidades ideológicas de un tiempo histórico, que no es muy distante del actual. En 1977 como resultado de una discusión entre el Coordinador de Humanidades J. Carpizo y representantes importantes de la plástica en México surgieron parte de las ideas que sustentan de alguna manera la razón de ser del Centro Escultórico de la Ciudad Universitaria.
El antecedente anterior fue el movimiento de la pintura mural, se dio en la primera mitad del siglo XX como recurso de un estado nacionalista para difundir la cultura masivamente y la historia de México. "El muralismo mexicano fue la propuesta más vital al llamado de reconstrucción de un país a través del arte" (20). Sin embargo, no fue la única forma de abordar ese objetivo, hubo artistas que se fueron por otros caminos para expresar lo mismo a través de los lenguajes que se estaban dando a escala internacional en la época. Seguido del movimiento muralista, en la segunda mitad del siglo nos encontramos con el movimiento escultórico geométrico monumental, iniciado a fines de los años cincuenta.
"Si el primer movimiento fue expresión de la Revolución Mexicana, este segundo movimiento busca sus apoyos en la tradición y en la vanguardia de nuestro país para apoyar la modernización en México. Se trata de un movimiento que por sus características propias rebasa el arte privado, incorporándose a la gran tradición del arte público que hiciera suyo el muralismo mexicano como expresión concreta, en la pintura, de un arte de masas. Este aspecto conecta, así mismo, el actual movimiento con la escultura prehispánica sobre la base de unos rasgos comunes de estilo y concepto: el juego de los volúmenes, la simplificación de las formas, las figuras recortadas, el uso de colores planos superpuestos. Convergen entonces una tendencia de vanguardia y una fértil tradición" (21).
Los escultores Escobedo, Felguérez, Goeritz, Hersúa, Sebastián y Silva han hecho de la Universidad Nacional Autónoma de México cuna de este movimiento pues han hecho notables aportaciones dentro de las instalaciones. El proyecto de la creación de un Centro del Espacio Escultórico tiene su origen en una concepción del arte como investigación, extensión de la cultura y un compromiso de la realidad social.
Este espacio sería una área de encuentro y un espacio de investigación y experimentación, vinculado a la función que desempeñará el Centro de Cultura de la Universidad Nacional Autónoma de México…
El abrir sus puertas público en general tendría por objeto despertar el gusto por la escultura, siendo entonces el Centro del Espacio Escultórico una suerte de semillero de la renovación artística al servicio del pueblo. El arte cumple de esta forma una función social muy importante. Pero mi interés va más allá de la utilidad concreta de los objetos artísticos. El Centro del Espacio Escultórico permite vislumbrar una realidad social, una verdad que acontece en un tiempo determinado. Al instaurar esa verdad en la obra de arte, los escultores hacen historia. Crear en el arte es hacer historia. "el arte es histórico y como tal es la contemplación creadora de la verdad en la obra. El arte acontece como Poesía. Ésta es instauración en el triple sentido de ofrenda, fundación y comienzo. El arte como instauración es esencialmente histórico." (22)
La arquitectura es arte, la escultura es arte, pero ésta última en su condición de arte puramente simbólico, pareciera trasladar más fácilmente la realidad vista desde la poesía en hechos materiales. Pero siendo arte, cabe la pregunta del por qué lo son? y ¿cómo es que se origina su condición de objeto artístico?. ¿Qué es lo que hace ser arte a la arquitectura y a la escultura?.
El origen de la obra de arte discutido por Heiddeger en su ensayo doble llamado Arte y Poesía, podemos trasladarnos al ámbito de la arquitectura y preguntarnos si ésta es arte, y si lo es, ¿cómo es que llega a serlo?, es decir, ¿cómo se origina una obra de arte en la arquitectura?. "Origen significa aquí aquello de donde una cosa procede y por cuyo medio es lo que es y como es… La obra surge según la representación habitual de la actividad del artista y por medio de ella," (23)
Cualquiera que sea el carácter de una obra de arte éste nos ayuda en la comprensión de la arquitectura. Para Hiddeger la esencia del arte puede leerse en la obra misma, y la esencia, o sea lo que la hace ser lo que es y no otra cosa, o se hace evidente en tanto es contemplada. Pero la obra no es por sí sola cuando ya está hecha, "Dejar que una obra sea obra es lo que llamamos la contemplación de la obra." (24)… si el arte es el origen de la obra, entonces quiere decirse que hace brotar en su esencia la mutua correspondencia esencial en la obra, de la creación y la contemplación". (25) Sin embargo el contemplador tiene que estar sensibilizado con el lenguaje de dicha obra de arte, para poder percibir esa "esencia".
El arte público tiene que resolverse en un lenguaje universal en teoría. Pero la dificultad estriba en darle unidad a la apreciación estética de los contempladores. Cómo proveer a millones de mexicanos de un marco crítico desde la estética y tener en sus manos herramientas para la apropiación del arte en general.
Heiddeger nos hace pensar que la obra tiene el afán de revelarnos un mundo, desde el momento en que ésta tiene una condición histórica y el deber de instaurar la verdad en ella misma; "ser obra significa establecer un mundo…el mundo no es el mero conjunto de cosas existentes contables o incontables, conocidas o desconocidas. Tampoco es el mundo un marco imaginado para encuadrar el conjunto de lo existente…"(26) "la obra como obra establece un mundo. La obra mantiene abierto lo abierto de un mundo." (27); y también de mostrar una visión extraordinaria del artista acerca de algo hasta ahora conocido (entiendo que "lo conocido" es aquello a lo que Hiddeger llama la tierra): "llamamos la tierra aquello a lo que la obra se retrae y a lo que hace sobresalir en este retraerse. Ella es lo que encubre haciendo sobresalir. La tierra es el empuje infatigable que no tiende a nada. El hombre histórico funda sobre la tierra su morada en el mundo. Al establecer la obra un mundo, hace tierra. El hacer está entendido aquí en sentido estricto… La obra hace a la tierra ser una tierra." (28)
La obra de arte, funda un mundo alrededor de ella, genera todo un acontecimiento, refleja un tiempo histórico. "Una obra arquitectónica, como un templo griego, no representa nada. Se levanta con sencillez en el hendido valle rocoso. El edificio circunda la figura de dios a la que deja alzarse, oculta por el pórtico, allá adentro, en el recinto sagrado…El templo por primera vez construye y congrega simultáneamente en torno suyo la unidad de aquellas vías y relaciones en las cuales, el nacimiento y la muerte, la desdicha y la felicidad, la victoria y la ignominia, la perseverancia y la ruina, toman la forma y el curso del destino del ser humano. La poderosa amplitud de estas relaciones patentes es el mundo de este pueblo histórico. Partiendo de tal ámbito, dentro de él se vuelve un pueblo sobre sí mismo para cumplir su destino." (29)
Un artista, un arquitecto, al transformar materia prima en obra artística se da a la tarea de revelar la esencia de sí mismo, de revelar un mundo, de revelar la verdad de ese mundo, de mostrar el dominio de la técnica. No hay manera de salirse de este pequeño juego de conceptos, quizás no existe "la respuesta" en términos absolutos. Un acercamiento entre ellos, una liga dialéctica es lo que los hace ser más intensos y, desde mi óptica, más claros. Samuel Ramos nos adelanta un poco acerca del objeto de este juego de ideas: "la Poesía es la verdad. La obra de arte es creación, la creación es la verdad, la verdad es la poesía, la poesía es…la verdad. ¿No habrá en todo este discurrir algo de artificio? Sólo mediante un esfuerzo de ingeniosidad puede llegarse a establecer una ecuación en la que verdad es igual a creación igual a poesía igual a arte." (30)
La creación en el arte implica un conocimiento del mundo, el objeto de arte es la visión del artista acerca de ese mundo, la trascendencia de ese objeto de arte será en función de la verdad que la haga universal. El arte es comunicación, y las ideas que transmita valdrán para todos en tanto éste parta del principio fundador de la verdad. Entiendo que al hablar de que el arte tiene capacidad para fundar mundos, es más bien la voluntad del artista de transformar su entorno, o de dejar grabados en su obra conceptos revolucionarios de trascendental peso en la sociedad en que el objeto de arte fue producido. La contemplación de ese objeto en tiempos posteriores nos remitirán a aquellas ideas que representan, nos remitirán a un mundo fundado por el artista.
1 Paz, Octavio. El Laberinto de la Soledad. Posdata. Vuelta a El Laberinto de la Soledad. México, D.F. 1999 Edit. F.C.E. p 349
2 Silva, Federico. Una experiencia personal. La escultura y otros menesteres. Ed. UNAM. México 1987, p 15
3 Baker, Geoffrey H. Análisis de la Forma. Barcelona 1991, Edit. G. Gili, p 62
4 Muller F. La Cerámica de Cuicuilco B: Un rescate arqueológico; INAH, México, p.11
5 Cassirer, E. El mito del estado Edit. F.C.E. México, 1985. p.38, 39
6 Cassirer, E. El mito del estado Edit. F.C.E. México, 1985. p.32
7 ibid., p.37
8 Silva, Federico. Una experiencia personal. La escultura y otros menesteres. Ed. UNAM. México 1987, p 10
9 Cassirer, E. El mito del estado Edit. F.C.E. México, 1985. p.58
10 Cassirer, E. El mito del estado Edit. F.C.E. México, 1985. p.60
11 Lazo, Carlos, Pensamiento y destino de la Ciudad Universitaria. México, D.F. 1983, Edit. Porrúa, p 9
12 ibid., p. 71
13 ibid., p. 3,4
14 Cassirer, E. El mito del estado Edit. F.C.E. México, 1985. P 229
15 Quiero decir, todos aquellos que estamos del otro lado de la obra de arte
16 Norberg-Shulz Christian. Intenciones en arquitectura, Barcelona 1979, Ed. GG, p 20
17 Worringer W. La Esencia del Gótico, México, FCE, p 13
18 ibid., p 14
19 Catálogo de la exposición "Arte Moderno de México, 1900-1950" Colegio de San Ildefonso, México 2000. P. 8
20 Hartmann, Nicolai ,Estética, Edit. UNAM, IIF p.153
21 Heiddeger, Martín, Arte y Poesía, México D.F. 2000, Edit. F.C.E. p 118
22 ibid., p 37
23 ibid., p 104
24 ibid.,p 110
25 ibid.,p 74
26 ibid.,p 75
27 ibid., p 77
28 ibid.,p 71
29 ibid., p 24
30 Catálogo de la exposición "Arte Moderno de México, 1900-1950" Colegio de San Ildefonso, México 2000.p 6
31 Ramos, Samuel . El perfil del hombre y la cultura en México. México D.F.1999, Colección Austral p 98
32 Paz, Octavio. El Laberinto de la Soledad. Posdata. Vuelta a El Laberinto de la Soledad. México, D.F. 1999 Edit. F.C.E. p 183
33 Silva, Federico. Una experiencia personal. La escultura y otros menesteres. Ed. UNAM. México 1987, p 17
34 Paz, Octavio. El Laberinto de la Soledad. Posdata. Vuelta a El Laberinto de la Soledad. México, D.F. 1999 Edit. F.C.E. p 209
35 ibid., p 316
36 ibid., p 19
37 ibid., p 32
38 ibid., p 22
39 ibid., p 22
40 ibid., p 10-11
41 ibid., p 11
42 ibid.,p 12
43 ibid.,p 40
44 Silva, Federico. Una experiencia personal. La escultura y otros menesteres. Ed. UNAM. México 1987, p 17
Baker, Geoffrey H. Análisis de la Forma. Barcelona 1991, Edit. G. Gili. ·
Cassirer, E. El mito del estado Edit. F.C.E. México, 1985. ·
Hartmann, Nicolai ,Estética, Edit. UNAM, IIF ·
Heiddeger, Martín, Arte y Poesía, México D.F. 2000, Edit. F.C.E. ·
Lazo, Carlos, Pensamiento y destino de la Ciudad Universitaria. México, D.F. 1983, Edit. Porrúa, ·
Muller F. La Cerámica de Cuicuilco B: Un rescate arqueológico; INAH, México, p.11 ·
Norberg-Shulz Christian. Intenciones en arquitectura, Barcelona 1979, Ed. GG, ·
Paz, Octavio. El Laberinto de la Soledad. Posdata. Vuelta a El Laberinto de la Soledad. México, D.F. 1999 Edit. F.C.E. ·
Ramos, Samuel . El perfil del hombre y la cultura en México. México D.F.1999, Colección Austral ·
Silva, Federico. Una experiencia personal. La escultura y otros menesteres. Ed. UNAM. México 1987, p 15 ·
Worringer W. La Esencia del Gótico, México, FCE.
Otros.
Catálogo de la exposición "Arte Moderno de México, 1900-1950" Colegio de San Ildefonso, México 2000. ·