Arquitectura   y   Humanidades

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Recomendaciones para la presentación de artículos y/o ensayos.

UNA APROXIMACIÓN A LO ARQUITECTÓNICO
POR MEDIO DEL HABITAR


por: Arq. Adrián Baltierra Magaña correo

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Como primera noción podemos decir que al incursionar en los terrenos del habitar nos encontramos con un problema de lenguaje ya que en primera instancia habitar esta relacionado con otros términos, como el vivir o como el morar, en ocasiones se llega a decir que designan una misma actividad. Se puede hablar de los modos de vida o los modos de habitar o los modos de morar y en general no podemos encontrar una diferencia sustancial. Ya para Heidegger existe una distinción, sutil, entre el habitar y el morar, y tiene que ver con la temporalidad, es decir con el estar o permanecer en espacios y lugares. Habitar en ese sentido hace más referencia al permanecer, mientras que el morar hace más referencia al solo estar. Así bajo esta idea Heidegger establece que no en todas las construcciones materiales que conforman el entorno se puede habitar, es decir permanecer.

El construir Heidegeriano tiene como finalidad el habitar por ende el habitar solo se consigue por medio del construir. El lugar donde se habita por excelencia es sin duda la vivienda, pero en ella no se queda solo el hecho del habitar, en general todo el entorno construido (lo arquitectónico-lo urbano-lo ingenieril) se encuentran en la esfera del habitar, desde una barda, un aeropuerto, una ciudad hasta un puente, en general todas las construcciones del hombre en donde busque permanecer, están determinadas a partir del habitar ya que sirven al habitar del hombre. Y esto es así por que desde que son pensadas (a priori), llevan consigo el propiciar el habitar, para ello es que se edifican. Así el habitar esta implícito en los objetos arquitectónicos que se erigen.

Pero la esfera del habitar va más allá de las construcciones y no se limita a la vivienda, como objeto material, ya que esta ligado a como el hombre entiende y actúa en determinado tiempo y espacio. Heidegger diría que se puede morar en el sentido de estar únicamente, por ejemplo: "Para el camionero la autopista es su casa, pero no tiene allí su alojamiento; para una obrera de una fabrica de hilados, está es su casa, pero no tiene allí su vivienda; el ingeniero que dirige una central energética está allí en casa, sin embargo no habita allí. Estas construcciones albergan al hombre. El mora (en cuanto que esta diríamos nosotros) en ellas, y sin embargo no habita en ellas…"

Si esto es así, entonces ¿qué es habitar?. Habitar es más que un simple estar (morar, en el sentido Heideggeriano), habitar y morar son entonces dos cosas diferentes, aunque en el lenguaje común las dos se utilicen como sinónimos. En esta visión el hombre puede morar en cualquier construcción pero no en toda construcción puede habitar, como se dijo, las construcciones pertenecen a la esfera del habitar, pero no en todas se habita. Entonces ¿de que depende el hecho del habitar?, ¿es una actividad que se da en ciertas construcciones?, ¿es condición del hombre el hecho del habitar o es característica de algunas construcciones?, vemos que de principio en algunas construcciones se da y en otras no, y en las que sí se da el echo del habitar son las que el hombre denomina como, "alojamiento, vivienda, casa, morada", donde encuentra descanso, adonde siempre regresa para permanecer (a un que sea por poco tiempo, se piensa por ejemplo en un viajero que esta de paso por un aeropuerto o un hotel, a pesar de que su estancia es esos lugares sea por unos días o unas horas, se habita en aquellas construcciones, ya que por el tiempo en que se este en ellas se buscara que le sean familiares, en ellas permanece y regresa para luego seguir viajando, mientras más estímulos le recuerden, le signifiquen, podrá sentir empatía con dichos lugares, estará entonces habitando.

En este sentido el habitar se da como condición significativa por el hombre. Pero el habitar va mas allá de ser una actividad como las demás, generalizando y en contra de distinguir el morar y el habitar, pensamos que en algún sentido, siempre se habita y siempre de distinta manera, siempre hay un lugar donde el hombre regresa, a veces positiva a veces negativamente, por lo que también podemos decir que lo habitable de un lugar esta lejos de la esfera de lo confortable, lo no habitable puede ser confortable, como lo habitable puede ser no confortable, más sin embargo es allí donde habita y en este sentido lo puede hacer en cualquier lugar del entorno construido (lo arquitectónico-lo urbano-lo ingenieril).

Bajo este parámetro el habitar no es sólo una actividad más del hombre, que no solamente tiene que ver con las construcciones.

Una construcción puede ser cuantificada (medible) por medio de parámetros de confort, pero cualitativamente siempre se habita (positiva o negativamente), siempre hay gente que regresa a los lugares y en ellos se relaciona no mediante relaciones causa-efecto, que producirían condicionamiento tanto por parte del ser humano como por parte de la edificación, cayendo en afirmaciones que nos llevarían a decir que tanto el entorno habitable condiciona al ser humano como es este quien al estar en contacto con aquel le da la característica del habitar, pensamos mas bien en una esfera de simultaneidades en el tiempo-espacio, indisolubles y de gran complejidad, por los numerosos factores que intervienen, que si bien pueden definirse sus partes más características (habitar = hombre + entorno construido), ello deviene mas de un "hecho esencial" inherente al ser del hombre.

Bajo estos argumentos, ¿se pueden construir lugares habitables?, el diseño y por ende el diseñador (de lo arquitectónico), ¿tienen actuación, directa, en la construcción del entorno habitable?. Por lo visto hasta aquí, parece ser, que en el amplio espectro de lo habitable, el diseño arquitectónico participaría, en la prefiguración del entorno habitable, siendo parte de la disciplina arquitectónica (proceso de diseño arquitectónico) que le antecede al construir (que a su vez forma parte del proceso de producción).

Para que acontezca el hecho del habitar no basta que "…tener donde alojarse (sea) ciertamente algo tranquilizador y reconfortante; las construcciones destinadas a servir de vivienda proporcionan ciertamente alojamiento; hoy en día pueden incluso tener una buena distribución, facilitar la vida práctica, tener precios asequibles, estar abiertas al aire, la luz y el sol…".

Todas las construcciones participan, por lo menos de inicio en el acontecimiento del habitar, pero especificando un poco "…el habitar seria en cada caso el fin que preside todo construir. Habitar y construir están el uno con respecto al otro en la relación de fin a medio, mientras únicamente pensemos esto estamos tomando el habitar y el construir como dos actividades separadas u en esto estamos representando algo que es correcto. Sin embargo, al mismo tiempo, con el esquema medio-fin estamos desfigurando las relaciones esenciales. Porque construir no es sólo medio y camino para el habitar, el construir es en sí mismo ya el habitar".
La actividad del construir esta regida por otra actividad que es el habitar; por su parte el objeto del construir es la conformación del entorno (materialización de lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano), constituyendo a su vez lo habitable.

Cualquier construir, es decir todo, busca siempre el habitar ya tratese de lo arquitectónico-lo ingenieril -lo urbano. Pero si como menciona Heidegger, el construir es en si mismo ya el habitar ¿en que momento se empieza a habitar?, haciendo caso a lo anterior se establece que se habitan los objetos desde el "antes" de que se han materializado.

Como lo hace Heidegger si nos dirigimos al lenguaje, en alemán construir corresponde a buan que significa habitar, que a su quiere decir permanecer, residir. Construir es pues, habitar. Baun también nos indica como se debe pensar el sentido del habitar.

Habitar (morar) designa una actividad al lado de las muchas otras actividades (trabajar, viajar, jugar, etc.) que realiza el hombre.

La esencia del habitar se extiende hacia "el modo como tú eres, yo soy, la manera según la cual los hombres somos en la tierra es el buan, el habitar. Ser hombre significa estar en la tierra como mortal, significa : habitar. La antigua palabra bauen significa que el hombre es en la medida en que habita; la palabra bauen significa al mismo tiempo abrigar y cuidar…".

Lo habitable es lo construido, refiriéndonos al campo de la disciplina a lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano; el habitar es la actividad que realiza el hombre, en donde se construye o edifica. De ahí que el habitat (entorno construido) sea el lugar donde el hombre habita y la habitabilidad la cualidad del habitat (entorno construido) que lo constituye como lo habitable (que se puede habitar).

Podemos decir que parte de la esfera del habitar, de la cual forma parte el profesionista, cuya formación disciplinaria lo lleva a ser nominado como diseñador (y cuya labor quedaría más o menos identificada como la de la prefiguración de algún modo de habitar, que no es la de el sino la del productor), llega a estar conformada por lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano, es decir, por los objetos materiales que construye el hombre para conformar su entorno, pero hay que precisar que no es solo de esta manera como se llega a formalizar el entorno en el cual se desarrolla el hecho del habitar, ya que este entorno, que es material se ubica entre el amplio espectro de lo que puede ser construido y quien tenga los medios para hacerlo, con la mira a que con ello se consiga un lugar adonde se pueda regresar y permanecer (es decir habitar).

El habitar, como tal es una actividad que debe realizarse. La construcción de lo habitable, no se da de manera inmediata, con la materialización del entorno habitable (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano), se necesita la duración, es decir habitar no sólo en el espacio sino con el tiempo. Pero además se habita de diferentes maneras.

El enfoque de la producción de lo habitable (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano) como sólo producto-objeto esta lejos del construir (abrigar, cuidar o sea habitar), si se busca en la disciplina del diseño pretender formar parte del habitar se necesitaría no establecer la prefiguración del producto en sí mismo como fin, debiese entenderse que en dicho proceso se prefiguran las actividades del habitar. Actividades que se llevan a cabo en el espacio.

Y que los límites de lo habitable, quizá, no se encuentren en el objeto mismo, sino a como el hombre establece vínculos significativos con los objetos.

El pensar como determinante dentro del proceso de diseño al producto (el objeto) en si mismo como fin o el enfoque del habitar como principio de dicho proceso seria limitativo, se pretendería ubicarlos de manera particular en el problema de diseño a resolver, entendiendo que el acto para su comprensión y su prefiguración es eminentemente complejo para poder ser reducido a unos cuantos elementos. Se podría iniciar a partir de una u otra postura, solo como inicio del proceso no como fin.

"El construir (bauen) aquí… es un erigir. Los dos modos de construir -construir como cuidar, en latín collere, cultura; y construir como levantar edificios, aedificare) están incluidos en el propio construir habitar. El construir como el habitar, es decir, estar en la tierra, para la experiencia cotidiana del ser humano es desde siempre, como lo dice tan bellamente la lengua, lo "habitual".

Esto da pie para ubicar en su magnitud el espectro del habitar, la totalidad de lo que el hombre es capaz de erigir, construir forman parte del habitar, la sociedad, la cultura, la ciencia, junto con los productos-objetos de cada una de ellas (lo artesanal-lo industrial-lo arquitectónico-lo urbano-lo ingenieril) forman parte de la esfera del habitar, seria pretencioso entonces llevar a afirmar que lo arquitectónico-lo ingenieril-urbano forman únicamente el habitar.

Al tener la disciplina de la arquitectura (diseño arquitectónico), como vocación prestar un servicio y formar parte de lo que se requiere para construir parte del entorno donde habite el hombre, se llega a establecer que forma parte de la esfera del habitar, incluso, sin generalizar, se podrían configurar patrones culturales del habitar en el campo de lo arquitectónico-urbano.

Como anteriormente, mencionamos, si bien el tiempo, la duración es factor para el habitar, no lo determina, hay quien habita desde el momento en que esta en contacto con alguno de los objetos que forman parte del entono habitable (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano). Establece vínculos con el espacio y al hacerlo empieza a habitar, ello quizá dependa de factores como la adaptación que el hombre tenga hacia los lugares.

Al habitar pertenecen las actividades que se refieren al cuidar y al edificar, estas lo complementan, las cuales a su vez pertenecen al construir, es decir al habitar propiamente dicho. Aquella actividad que tenga como fin construir integra la esfera del habitar.

El habitar debe reivindicarse, como una actividad decisiva comúnmente "…el habitar no es experimentado como el ser del hombre; el habitar no se piensa nunca plenamente como rasgo fundamental del ser del hombre".

Lo que oculta la importancia del hecho del habitar. El entorno (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano) en sí mismo manifiesta una disposición del habitar, marca una dirección para recorrerse, una textura, una forma, etc., así ese entorno se convierte en habitable, ya que ello implica, que lo habitable, indudablemente se halle anclado en alguien que lo habita.

El entorno se configura de cierta forma por que hay alguien que lo habita de cierta manera pero también quien lo habitará de esa manera. En la disciplina del diseño, en particular en el proceso de diseño donde el arquitecto interviene prefigurando el entorno habitable, bien se pueden establecer dos actitudes dentro de su hacer; la primera, identificar como parte originaria del problema de diseño las actividades que dificultan el habitar para ser prefiguradas en el diseño (que desde esta perspectiva cualquier problema de diseño en el campo de lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano constituyen problemas del habitar) (en este caso se piensa en algún habitante que ya tiene definida claramente la manera que se piensa habitar), o segundo el arquitecto es capaz de establecer propuestas sobre la maneras de habitar prefiguradas a través del diseño, en donde las actividades del habitar establecen una variabilidad tal que permiten pensar diferentes maneras para que se lleven a cabo (se piensa aquí en las posibilidades prefigurativas que pueden tener salas de museos, teatros, oficinas, etc., donde una actividad requiere contener a multitud de habitantes)

Sobre el habitar podemos decir tres cosas:

· "Construir es propiamente habitar.

· El habitar es la manera como los mortales son en la tierra.

· El construir como habitar se despliegan en el construir que cuida, es decir, que cuida el crecimiento… y en el construir que levanta edificios."

Podemos identificar que la esfera del habitar tiene dos polos; la actividad, que lleve implícitamente un construir y que a su vez establece como finalidad un producto-objeto material o ideal que genera la sociedad y la cultura humana, que a su vez son el medio, mediante el cual se expresa el construir-habitar. Y por otro lado el habitar como la manera en que el hombre es en la tierra (la particularización del modo que realiza sus actividades, matizadas por su ideología, sus pensamientos y sentimientos).

Aunado a ello se presenta un medio que permite desplegar las características del habitar y donde se ubican los objetos del habitar, que se deriva de la propia condición del hombre como habitante, nos referimos también aun medio que es producto-objeto donde se realiza el construir, que manifiesta un referente común sobre el que construyo (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano) y en el que habito (en el que estoy, donde vivo y moro), el espacio.

El habitar se despliega ya en el acto mismo del construir algún objeto (ideal o material), por lo tanto se puede decir que ya, en la actividad del construir, se esta habitando. (esto se hace patente cuando Heidegger menciona que la actividad del "construir es propiamente habitar", lo habitable es entonces el producto del construir). Si esto es así, si ya se esta habitando en la actividad, ¿se puede, entonces, extender el sentido del habitar en el antes de que se realice dicha actividad?. Si pensamos que ya en la actividad del construir estamos habitando, se esta materializando la manera en como el hombre ha de habitar. La manera de ello, el habitar, no se establece solo durante el construir, sino en las actividades anteriores, que dentro de la disciplina de la arquitectura, nos referimos a las actividades que se realizan en proceso de diseño.

Si nos quedáramos aquí, nos equivocaríamos, podemos establecer que incluso ya se habita desde el momento en que el habitador piensa, es decir idealiza, imagina y formaliza, las características que el entorno debiese de tener para que él lo pueda habitar. Por lo tanto se habita desde que el habitador imagina (deseos, necesidades, habilidades destrezas y carencias), en el proceso (cuando el diseñador prefigura, diseña), cuando se esta construyendo (cuando se materializa el entorno), incluso cuando finalmente el entorno (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano) ya esta construido, la actividad del habitar no esta concluida, ya que junto con la percepción y la vivencia

del entorno, el habitar se sigue construyendo, y en este sentido siempre se esta habitando y se realiza siempre en distintos niveles.

El producto del construir es lo habitable donde ya se puede habitar, hablamos, entonces, del entorno (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano), lo construido, entorno habitable. Se denomina entorno que no en particular lo arquitectónico (objeto arquitectónico), por que la configuración de aquel permite tener un enfoque más amplio que logra establecer la complejidad de este, es decir, el objeto arquitectónico como tal, es su visión común se mantiene aislado, es visto en sí mismo, como de manera abstracta, como si el objeto arquitectónico sólo se diseñara al interior. La visión del entorno dentro de la cual se ubica lo arquitectónico (un objeto arquitectónico) no se construye a partir del aislamiento sino se vincula con los aspectos que necesariamente se relacionan en él, como por ejemplo con una dimensión que es eminentemente contextual (urbana o rural), derivada de su ubicación física.

Para habitar (esencia), el habitante (el hombre) requiere habitar (construir) lo habitable (el entorno, es decir, lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano, los tres unidades del espacio).

La aproximación de la construcción del entorno (lo arquitectónico-lo ingenieril y lo urbano), como parte de un modo de producción que establece una etapa del diseño, desde el habitar no se dará "…mientras no pensemos que todo construir es en sí un habitar".

Basados en esto cualquier tipo de construcción implica un tipo particular de habitar. También se desprende, que la construcción del entorno (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano) forman parte de la esfera del habitar. "No habitamos por que hemos construido sino que construimos y hemos construido en la medida que habitamos, es decir, en cuanto somos los que habitan".

El habitar constituye parte esencial del ser humano, lo construido (en su sentido más amplio) es a la medida de la capacidad que se tiene para habitar, en el caso de una vivienda, o visualizar el habitar, en el caso de quien proyecta una vivienda. No hablamos aquí que lo construido sea precisamente lo materializado, ya que esto último no implica el hecho del habitar, incluso lo materializado necesita construirse para ser habitado.

La pregunta que correspondería sería, ¿cuál es la esencia del habitar?, y para responder a ello, sigamos con Heidegger. "…El antiguo sajon "wuon" y el gótico "wuniam" significan, al igual que la antigua palabra bauen, el permanecer, el residir. Pero la palabra gótica "wuniam" dice de un modo más claro cómo se experiencia este pertenecer "wuniam" significa: estar satisfecho (en paz); llevado a la paz, permanecer en ella. La palabra paz (friede) significa lo libre, das frye, y fry significa: preservado de daño y amenaza; preservado de… es decir, cuidado. Freien (liberar) significa propiamente cuidar… habitar, haber sido llevado a la paz, quiere decir: permanecer a buen recaudo, apriscado en lo frye, lo libre, es decir, en lo libre que cuida toda la cosa llevándola a su esencia. El rasgo fundamental del habitar es este cuidar (mirar por)".

El habitar nunca estará completo si lo construido (como producto de la actividad del construir que no del edificar cuyo producto en físico como por ejemplo el entorno) es producto de una simple actividad, por lo contrario esta debe tener la condición de este cuidar. En el "habitar descansa el ser del hombre", ya que en él reside por el hecho de ser hombre, de estar en la tierra bajo el cielo.

Este sentido del habitar, planteado por Heidegger configura una unidad donde además se "…co-significan "permanecer ante los divinos" e incluyen un "perteneciendo a la comunidad de los hombres". Desde una unidad originaria pertenecen los cuatro tierra, cielo, los divinos y los mortales a una unidad".

Bajo este enfoque se pretendería sustentar que en esencia, el hombre, habita y lo hace en unidad. "Esta unidad de ellos la llamamos la Cuaternidad. Los mortales están en la Cuaternidad al habitar. Pero el rasgo fundamental del habitar es el cuidar (mirar por). Los mortales habitan con el modo como cuidan la Cuaternidad en su esencia. Este cuidar que habita es así cuádruple".

La manera de este cuidar con respecto a la "Cuaternidad" es lo que matiza las maneras de habitar. Pero en su sentido más general, la actitud tomada del hombre del hombre, como ser, en su unidad, es decir este "cuidar" o "referirse" de alguna manera sobre el contexto material o ideal producido por él, a través del habitar (como actividad) será lo que caracterice a dicha manera de habitar. En este sentido acaece un modo propio de habitar.

El habitar , como este cuidar por parte del hombre, en si mismo, tampoco alberga la esencia del habitar, este no es "únicamente un residir en la tierra, bajo el cielo, ante los divinos, con los mortales".

El cómo y el cuando el hombre lleva a cabo el habitar, como este cuidar depende de entender que "el habitar es más bien siempre un residir cabe (contiene) las cosas. El habitar como cuidar guarda (en verdad) la Cuaternidad en aquello cabe lo cual los mortales residen: en las cosas".

Habitamos las cosas, lo material o lo ideal de ellas; al residir, aquellas contienen algo de nosotros, se llenan de anécdotas, de experiencias, de memoria y recuerdos, son habitadas. En este sentido el entorno (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano) es lo habitable, por que en el se reside. Así el espacio se habita porque en el, el hombre reside, es el medio donde se despliega para realizar sus actividades. Los objetos que el hombre utiliza son siempre habitados por él, en ellos reside, permanece, por lo tanto son expresión del habitar, del modo de residir particular. En el habitar cabe la unidad del ser del hombre.

Partiendo que dentro de un proceso de producción más o menos generalizado una de sus fases es la de diseño (cuya finalidad es la de la prefiguración de los objetos), partiendo de que esto es así, el habitar constituye una de las determinantes de la forma ya que en él se configura parte de lo habitable (proyecto), y es en dicha formalización de lo habitable, donde el diseñador oscila entre traducir los modos de vida de las personas (la manera de habitar) o el proponerlos a través de sus diseños.

Se habitan las cosas, los objetos, se habitan las calles, las plazas, las ciudades, el espacio, pero también se habitan los zapatos, las plumas, los cuadernos, los sobreros, los vasos, etc., por que al usarlos parte del ser reside en ellas, en la forma o modo en como son utilizadas. Es esto lo que caracteriza los modos de habitar. Las cosas son definidas a través de como el hombre las habite, las utilice, las use, el como resida en ellas, esto es lo que caracteriza su manera de habitar. Solo residiendo se puede caber o estar contenido en las cosas, habitar en el sentido estricto.

"El habitar (residir) cuida la Cuaternidad (se manifiesta) llevando la esencia de ésta (la manera de) a las cosas, son dejados en su esencia. ¿Cómo ocurre esto?. De esta manera: los mortales abrigan y cuidan las cosas que crecen, erigen propiamente las cosas que no crecen. El cuidar y el erigir es el construir en el sentido estricto. El habitar, en la medida en que guarda (en verdad) a la Cuaternidad en las cosas, es, en tanto que este guardar (en verdad), un construir".

Como podemos observar tanto el cuidar (en el sentido de permanecer) como el erigir (en el sentido del morar) pertenecen al construir, es decir al habitar. Pero sólo se habita plenamente cuando se reside en las cosas (materiales o ideales), y cuando esto se hace, propiamente se esta habitando, se esta construyendo el habitar.

Para quien habita el entorno, lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano, el espacio esta lleno de contenido. El hecho de residir es el de permanecer y ello se hace estando contenido en las cosas (permaneciendo que no estando en ellas). Las cosas-objetos son el medio para residir por ello el residir cabe, contiene, las cosas.

En la actividad del residir (permanecer) caben las cosas, porque están contenidas en ella. Para residir se necesita de una cosa para que pueda realizarse la actividad.

El habitar que es a su vez permanecer y que a su vez es residir es diferente al morar, estar o vivir.

Se puede en el caso de una casa habitar o morar, se habita cuando al permanecer en ella hay rasgos del hombre en ella, huellas de su estancia, esto se nota por medio de como se utilizan las cosas-objetos, el espacio contenido de la casa; el modo en que se habita. Pero bien es cierto que no todo se habita (aunque posiblemente si quisiéramos partir del enfoque del habitar, lo que no se habita es sin duda una manera también de habitar), siguiendo con ello, esta otra actividad vendría a ser la de propiamente morar (aunque comúnmente el morar y el habitar se toman como sinónimos, mas Heidegger los distingue), en el ejemplo de la casa, cuando no existe un vinculo con los espacios o los objetos esto llega a ser no significativo es cuando se dice que el hombre solo mora. Como mencionamos anteriormente la duración es un factor que propicia el habitar, pero más allá de esto la significación de la duración permite habitar. El entorno (lo arquitectónico-ingenieril-lo urbano) son propensos de ser habitables. El espacio constituye una unidad de lo habitable.

"¿En que medida pertenece el habitar al construir?", esta es la pregunta que se hace Heidegger a partir de "…el construir pensado desde la esencia del habitar. Nos limitamos al construir en el sentido de edificar cosas y preguntarnos: ¿qué es una cosa construida?".
Pensamos que la repuesta a la pregunta pude extenderse en el sentido de que ¿En que medida pertenece el habitar al diseño (prefiguración de objetos)?

Cualquier parte del entorno construido, habitable, (lo arquitectónico-lo ingenieril-lo urbano) fusiona (coliga) según su manera los elementos de la Cuaternidad, caben la tierra y el cielo, los divinos y los mortales.

Según comenta Heidegger a la coligación se le llama "thing", cosa. Basados en esto todo objeto-cosa en sí mismo contiene a la Cuaternidad, por lo tanto en el reside el habitar. Las cosas son cosas en tanto fusionan la Cuaternidad. Se piensa comúnmente y de manera acertada que una cosa-objeto en su propio ser es en sí sin más un objeto-cosa, una casa en sin más una casa. Y que ocasionalmente tiene la posibilidad de expresar distintas cosas, así la cosa-objeto se convierte en símbolo, expresando cosas variadas. Pero si la cosas-objetos son en si mismas ellas en verdad, si un puente es un verdadero puente, una casa es una verdadera casa, no es primero la cosa-objeto y luego un símbolo. También, contrariamente el objeto-cosa no es de antemano sólo un símbolo, en el sentido de que exprese algo que no pertenece a él. Si partimos de que las cosas-objetos son en sí mismas eso, en sentido estricto, las cosas no se muestran nunca como expresión, no expresan nada, las cosas son en si mismas cosas, una casa es una casa, un puente es un puente y nada más, "en tanto que esta cosa, coliga la Cuaternidad".

Es decir una casa no debe expresar (en el sentido formal del carácter o topológico) que sólo es una casa ya que si fuera así no se podría habitar, la casa debe de ser una casa. Que corresponda al modo de habitar del hombre.

Mucho de la visión Heideggeriana de las cosas es visualizar en ellas la Cuaternidad, si ello lo llevamos al campo del diseño la prefiguración de los objetos a través de los modos de habitar deberían contemplar este sentido de la Cuaternidad. Si la cosa no coliga con la Cuaternidad, no son en sí mismas, no pueden ser habitadas.

Una visión pobre que tendiera hacia la esencia de las cosas se encaminaría a considerarla como una propiedad de tipo perceptible, en dicho sentido "…todo aquello que pertenece ya a la esencia coligante de esta cosa nos parece, ciertamente, como un aditamento introducido posteriormente por la interpretación. Sin embargo, el puente no sería nunca un puente sin más si no fuera una cosa". Las cosas son, porque en si mismo son cosas, y al serlo contienen para sí la Cuaternidad, cabe en ellas el cielo, la tierra, los divinos y los mortales, si nos quedáramos en este nivel las cosas estarían referidas a sí mismas, pero las cosas, además se otorgan al ser, son producidas por un construir, y al hacerlo solamente pueden ser en si mismas estando en relación con las otras cosas, ese para sí mismo de la cosa esta en función de las otras cosas. La Cuaternidad de la cosa, su esencia, esta referida al ámbito de las cosas a las que se otorga o refiere.

La esencia no es el aislamiento de la cosa sino el medio por el cual corresponde a las otras cosas. La esencia de una silla (o de un objeto denominado silla), de una vivienda (o de un objeto denominado vivienda), de una habitación (o de un objeto denominada habitación), de una edificación (o de un objeto denominado edificación), de una construcción (o de un objeto denominado construcción) esta en función de lo que cada uno de dichos objetos, en si mismo, a lo que respondan. Los objetos no están referidos a sí mismo como objetos (a su denominación lingüística, por ejemplo una silla puede denotar en esencia un objeto para sentarse, pero un "objeto para sentarse", que constituiría la esencia de la silla, no necesariamente puede hacer referencia a un objeto llamado silla, la esencia de un objeto ya nominado, es decir ya nombrado, es especifica. Pero hay que recordar que los objetos tienen múltiples maneras de usarse, por ejemplo una silla referida a su uso, en algún momento, puede servir como "objeto que posibilita subir a una mayor altura", no por ello la esencia del objeto-silla es esta. Pero más allá del nombre del objeto, que es una denominación hecha después, que contiene patrones sociales y culturales propios, el objeto en si esta referido a algo, fuera de si y la manera en como se da esto, es su esencia), sino a lo que en esencia corresponden.

Arq. Adrián Baltierra Magaña correo

 

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 Bibliografía 

Bachelard, Gastón. La poética del espacio. F.C.E. México, 2001. 
 
Cassirer, E. El mito del estado. F.C.E. México, 1985. ·  
 
Hartmann, Nicolai ,Estética, Edit. UNAM, IIF · 
 
Heiddeger, Martín, Arte y Poesía, F.C.E. México D.F. 2000.