Editorial. Arquitectura y Humanidades

Arquitectura   y   Humanidades

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Recomendaciones para la presentación de artículos y/o ensayos.

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Editorial "Arquitectura y Humanidades"




I

Ya Sócrates, en el siglo V a. de C, se quejaba de la cantidad inmensa de conocimiento y de la imposibilidad del hombre de abarcarlo todo. Solo dos generaciones después, Aristóteles postura la figura del filósofo que tiene nociones de todas las ramas del saber humano.
¿Qué postura defender hoy ? ¿ Podemos asumir nuestras limitaciones - como quería Sócrates - y conocer ampliamente el panorama humano ?
Lo decía Alfonso Reyes: "Hoy el humanismo no es, pues, un cuerpo determinado de conocimientos, ni tampoco una escuela. Más que como un contenido especifico, se entiende como una orientación. La orientación esta en poner al servicio del bien humano todo nuestro saber y todas nuestras actividades. Para adquirir esta orientación no hace falta ser especialistas en ninguna ciencia o técnica determinada, pero si registrar sus saldos".
Nuestra propuesta, Arquitectura y Humanidades , no es, la arquitectura desde las humanidades, sino vislumbra las humanidades desde el conocer arquitectónico y pretende ayudar al lector a registrar los saldos de la arquitectura.


II

¿Cuál es la situación de la arquitectura dentro de las humanidades ? ¿ Cómo tiende sus ramas hacia otras formas de expresión y conocimiento ?
Los temas que aquí se tocan son, en parte, respuesta a tales preguntas, y, también, el reflejo de la inquietud por explorar los nexos entre la aquitectura y las disciplinas concomitantes: la arquitectura como un reflejo del pensamiento místico; el conocimiento histórico y mítico del patio en México como una manera de considerar la vivencia individual en la construcción de espacios; el hogar como el refugio en la construcción de la personalidad; la poesía y la arquitectura en Iberoamérica. Son estos algunos de los temas que, desde el punto de vista académico, proponen el dialogo con los interesados en el humanismo como una convivencia de disciplinas.
Esta revista es, también, una invitación a la comunicación entre interesados por el conocimiento, que en algunos momentos de su búsqueda transitan junto con nosotros por los caminos de la arquitectura.

 


 

Editorial "Espacios Imaginarios"


I

Hablando de manera estricta, todos los espacios son imaginarios : todos obedecen a coordenadas espirituales que los sitúan y los describen. ¿Cómo clasificarlos ? una propuesta : los que pueblan de manera exclusiva la mente y los que, creados en ella, ven su ejecución en la realidad. estos últimos son los que, de manera directa, incumben a la arquitectura.

II

Difícil es hablar de los espacios íntimos, lugares en los que vagamos solos, en los que nos ubicamos de manera más o menos metafísica. Trazar la geografía espiritual es imposible, en ella todas las regiones colindan con todas. Y sin embargo... si meditamos al escuchar una melodía, si nos dejamos llevar por lo azaroso, descubrimos de pronto que el repentino bienestar ha situado el alma (o el espíritu, o lo que sea menos cursi) en un lugar sin sustancia pero con forma. uno descubre un vestigio de cualquier lugar lejano, la visión corpórea de un lugar leído. Y no hay que dejarlo ir : si es un color, el fantasma de una ventana. ¿Tiene o no qué ver esto con la arquitectura?

III

Hombres y mujeres más disciplinados han descrito con mayor rigor sus espacios interiores : Santa Teresa, San Agustín. Este último, por ejemplo, atribuye a la memoria cualidades espaciales, de tal manera que los recuerdos se le atraviesan a uno con el menor pretexto y le preguntan : "¿me buscas a mí ?", de manera insistente, obstruyendo así el encuentro con el recuerdo buscado. ¿Dónde ubicar a Dios en esta extensión ? Agustín no le da un lugar : en la memoria está la noción de Dios, únicamente, porque … El nos sobrepasa. ¿Cómo llevar esto a la arquitectura ? pensando que ante Dios todo es umbral : la arquitectura mística es sólo una puerta : la ascensión espiritual es elevación física.

IV

Frente a lo que sólo se intuye, pongamos ahora una noción paradójica el espacio de las ciudades sin espacio : las utopías. Ciudades que sólo existen en el tiempo (el pasado o el futuro), poco sabemos de sus arquitecturas, podemos deducirlas si pensamos que sus construcciones no albergan pasiones (los hombres que las construyeron no tienen pasiones porque no sufren, la utopía les ha resuelto eso también). Si pensamos que el arte refleja deseos, ¿qué pueden desear los habitantes de estas ciudades?, sus moradas serán, seguramente, inhóspitas para la belleza monumentos para la utilidad.

V

La utopía nos pone de manera repentina frente a los espacios literarios. ¿Cómo era la habitación desde la cuál el narrador de En busca de el tiempo perdido veía la Playa de Balbec, la casa de Don Quijote. ¿Estamos reduciendo la idea difusa del autor la geometría del plano ?¿Es conveniente hacer el plano de los lugares soñados en una obra literaria ? Sí, siempre y cuando sea una ganancia para la arquitectura, pues con toda seguridad no lo será para la literatura.

 

VI

Irrumpen con majestuosidad las ruinas. ¿Qué significan estéticamente ?¿Qué significación filosófica tienen? Para el escritor español Rafael Argullol, las ruinas simbolizan la lucha de las obras humanas contra la naturaleza. Claro que la batalla está perdida, la trascendencia humana y la de sus obras es mortal. Pero hay otro caso no menos majestuoso y es la de las pérdidas irreparables de lo que fue y de lo que no fue: la ciudad de México en el siglo pasado, sus edenes perecederos : la alameda, el Country Club, el Paseo de la Reforma. ¿Y lo que no fué ? ¿Quién recuerda que el Zócalo tiene este nombre porque en la Plaza de la Constitución se proyectaba construir por mandato de Santa Anna un Angel para conmemorar la Independencia de México y sólo llegó a construirse el zócalo. o el fallido proyecto del Palacio Legislativo, que sería honra del Porfiriato, del que sólo quedó un casco que la adversidad y la revolución y la ironía utilizaron a su favor : el Monumento a la Revolución. Los leones que custodiarían las escalinatas se asfixian hoy en Chapultepec.

Arquitectura y Humanidades inicia un recorrido por lo que Francisco González León llamaría "las arquitecturas interiores". Recibimos a los lectores con un arco virtual (que lo virtual es también espacio imaginario) y retribuimos a lo imaginario con un espacio real de intercambio académico.

 



 
En este segundo número de "Arquitectura y Humanidades", los artículos se asoman al territorio de lo imaginario en su relación con la arquitectura. Clarifican y deslindan algunos términos como ingenio, utopía, imaginación, imaginería, fantasía, adivinación, imaginarios, mitología y profecía; términos que frecuentemente se utilizan indistintamente confundiendo en ello el sentido de lo imaginario.

La publicación se ha enriquecido sustancialmente en diversos aspectos, siempre siguiendo los mismos objetivos que le dieron origen. Así, el poemario incluye nuevos y bellos poemas que acercan al arquitecto a la comprensión poética del espacio. La selección de poemas del gran poeta mexicano Francisco González León (1862-1945), son una experiencia arquitectónica imaginaria que vale la pena vivenciar. Se presentan también nuevos poemas académicos emanados del Seminario y Taller de Investigación "Arquitectura y Humanidades" en el Posgrado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

Los invitados especiales ofrecen interesantes reflexiones acerca de imaginario en su relación con la arquitectura; así, el Dr. Marcos Mejía en su artículo "Arquitectura Imaginaria" nos acerca al "mundo fascinante de la arquitectura intemporal gaudiniana". Gaudí nutría su espacio imaginario del "gran libro de la naturaleza" para concebir su maravillosa arquitectura

La Maestra Louise Noelle Mereles, miembro de nuestro Consejo Editorial enriquece significativamente esta publicación con su artículo: "Una ciudad imaginaria" y también con una valiosa aportación para la sección de las bibliografías general y comentada. La colaboración de la Maestra Louise Noelle , aunada al esfuerzo de ARCHITECTHUM y de sus colaboradores, transforma a esta publicación en un documento de consulta bibliográfica para la comunidad de arquitectos porque cuenta con cerca de ciento cuarenta textos analizados y comentados. El artículo acerca de la ciudad imaginaria de la Maestra Mereles lleva al lector a apreciar la importancia de lo imaginario como factor de comprensión de aquello que ya no está en nuestro mundo concreto. En palabras de ella: " resulta difícil comprender que los museos y publicaciones artísticas eran prácticamente inexistentes hace dos siglos". Citando a André Malraux, Mereles dice: "el museo imaginario es la sugerencia de una vasta posibilidad proyectada por el pasado, la revelación de fragmentos perdidos de la obsesionante plenitud humana, reunidos en la comunidad de su presencia invicta".

De manera también especial, la Arq. Sara Topelson de Grinberg, quien es miembro del Consejo Editorial, ofrece el artículo "¿Quién es Charles Correa?; en él, llama nuestra atención al conocimiento de la importante e intemporal obra de este gran arquitecto de la India, ganador de la medalla de oro de la Unión Internacional de Arquitectos en el año de 1990, entre muchos otros reconocimientos. El artículo de la Arq. Topelson hace énfasis en los aspectos imaginarios que dan origen a la obra de Charles Correa entre los que destaca un respeto exquisito a los mitos, ritos y tradiciones hindúes ; las pautas del diseño de muchas de las obras del Arq. Correa surgen en estos imaginarios. Un ejemplo de ello es la mandala de nueve cuadros que es la concepción formal generatriz de la casa de la cultura y el museo de artesanías de Rajasthani.

El diseño y funcionamiento de esta publicación, ha evolucionado e incluye nuevos espacios; pero es importante destacar que, en base a los objetivos originarios del proyecto, se continúa haciendo énfasis en los contenidos más que en las formas. Por otra parte, la dinámica, amplitud y posibilidades de las publicaciones en la red, permiten que los contenidos puedan ser acumulativos y se acceda a todos ellos de manera fácil y clara; así por ejemplo, el lector podrá tener siempre acceso a todos los poemas en el poemario, a los comentarios de los lectores o a los artículos en general. La sección de sitios afines propone vínculos con sitios y/o proyectos con búsquedas o inquietudes similares y complementarias a nuestra propuesta académica y la sección de encuesta es un espacio interactivo en el que los lectores sugieren la posible temática para próximos números. Así, la página evoluciona de manera incluyente e invita a todo aquel lector que crea en esta propuesta académica.

Los ensayos académicos son el punto de partida de esta publicación y, como se mencionó más arriba, para esta ocasión se orientan hacia la comprensión de los espacios arquitectónicos imaginarios.

El trabajo del Arq. Carlos Marcelo Herrera desarrolla una interesante reflexión del dibujo arquitectónico como llave o puerta de entrada y de salida de lo imaginario. Deslinda claramente los conceptos de "dibujo arquitectónico" y "dibujo artístico de tema arquitectónico". Para el Arq. Herrera, el dibujo arquitectónico posee un alto contenido instrumental al servicio de la arquitectura que, en determinadas épocas, llega a ser también la única vía de manifestación de las concepciones imaginarias de muchos arquitectos. Por otro lado, considera que el dibujo es también una importante herramienta para representar arquitectura que no tiene intención de ser construida, sino que es la herramienta para ejercitar las "fantasías que invaden la mente de su creador: el arquitecto"; a este respecto cita numerosos ejemplos. Este artículo presenta también un análisis que clarifica las diferencias entre lo que es un croquis, un boceto y un esquicio. Coincide con Gregotti en que la actividad gráfica y su carácter manual, son el único vínculo corpóreo con que el arquitecto prefigura y extrae de lo previamente concebido en los terrenos de lo imaginario, el objeto materia física que debe formar.

El artículo "Hogar, afecto y espacio arquitectónico" de la Maestra Ma. Elena Hernández, es una ensoñación del hogar que invita al lector a vincular y fundir conceptualmente los espacios afectivos y arquitectónicos. El espacio vivido y padecido de todo ser humano, es el hogar y en él, de una u otra manera, choza o palacio, la vida comienza protegida. En el espacio del hogar y en el espacio afectivo, el ser humano queda marcado para siempre y ambos espacios son el germen del resto de sus moradas ya que lo acompañarán durante toda su existencia y aún después. El ensayo anhela llegar más allá al acercar al arquitecto a la comprensión del valor exquisito e íntimo del nido bachelardiano. Conceptos como lo sagrado, lo íntimo, el alma, se están siempre presentes en los espacios imaginarios del afecto y el hogar.

"La morada del Angel" es el título del ensayo que ofrece el Arq. Adrián Baltierra, pasante de la Facultad de Arquitectura de la UNAM. Este trabajo es un recorrido por lo imaginario de los espacios urbanos y privados reales cotidianos que se presenta acompañado de la reflexión seria de un joven arquitecto que conoce y vive cotidianamente los espacios urbanos y privados de las ciudades actuales. El autor busca fundamentar teóricamente cierta especial sensibilidad hacia el espacio arquitectónico, materia esencial de la vocación de un arquitecto. Todos los días de nuestra existencia, la vida nos regala instantes de ensoñación, momentos y espacios en los que el alma se recrea libremente en lo imaginario, puente entre lo concreto y la eternidad. Esos instantes nos acompañan siempre como ángel fiel, y son ventanas que podríamos abrir siempre que se quiera, pero... desafortunadamente, hoy caminamos esta vida con demasiado ruido interno y externo que nos impide "escuchar estos instantes". Sin embargo, afortunadamente, y a pesar de nosotros mismos y de nuestro "moderno" ruido cotidiano, la vida nos rebasa y generosamente nos otorga diariamente al menos dos de estos momentos: los instantes entre el sueño y la vigilia, es decir, precisamente antes de dormir profundamente o de despertar completamente. Esos instantes, en palabras del Arq. Baltierra, son justamente los "dos minutos que el hombre anduvo buscando toda su vida", que captan la totalidad dentro de nosotros, que se trasladan a lo imaginario y que nos permiten desde ahí encontrarnos con los seres vivos que nos acompañan en el mismo espacio vital: "la araña que cuelga de su columpio de seda o la hormiga que madruga con nosotros", o... el hermano que convive a nuestro lado. Dice Baltierra: "algunas veces algo escapa del control universal (...) y revive la nostalgia de un futuro y la espera del pasado"; -continúa- "el espacio arquitectónico se genera no en el momento del problema arquitectónico; se gesta mucho antes en este ejercicio de libertad llamado: uno mismo". Gastón Bachelard fundamenta sustancialmente este trabajo; en él la intuición es sinónimo de ventana del alma que, en términos bachelardianos, dice: "todo lo que es simple, todo lo que en nosotros es fuerte, todo lo que incluso es durable, es el don de un instante".

Al igual que el número anterior, la publicación consta de dos partes, la segunda se presenta en la red a partir del 1o. de abril del año 2000. Algunos de los temas de los trabajos de esta parte son: "Los planos arquitectónicos de los espacios de la Divina Comedia de Dante" desarrollado por los arquitectos Ulises Márquez y Adriana Quiroga; "Ingeniería y Arquitectura: propuesta para la convivencia entre dos disciplinas apartadas" por Gustavo Rosas; "La Cámara del Té, recorrido por este espacio imaginario" desarrollado por el Arq. Miguel Angel Orozco; "Los espacios imaginarios de los niños" de la Arq. Norma Martínez; "Lo imaginario en las viviendas nómada, transitoria, deshechable y efímera" del Arq. Hernán Guerrero. Asimismo, otros poemas, bibliografías comentadas, invitados especiales y la editorial correspondiente a esta segunda parte, continúan enriqueciendo significativamente este proyecto académico.

Las horas de solidaria y entusiasta entrega al trabajo por parte del grupo de ARCHITECTHUM, de sus lectores y colaboradores, son muestra de lo que es gratuidad académica. La válida proyección hacia otro horizonte para nuestra profesión de arquitectos manifiesta en esta publicación, contribuye creativamente al proyecto cultural más importante de todos los mexicanos: la UNAM.



Editorial "Espacios para Niños"


 

En nuestros días, el medio físico y social en que viven los niños de la ciudad es muy distinto de aquel en que se desenvolvieron las generaciones anteriores. El ambiente actual donde crecen nuestros niños es generalmente en espacios cerrados; así, el contacto con el mundo exterior se reduce considerablemente y se da a través de las nuevas tecnologías, en "espacios virtuales". En estos, el niño se sumerge en un mundo irreal, fantasioso y en muchos casos violento; así, quedan muy lejos de él aquellos espacios abiertos donde se desenvolvía con mayor libertad, alegría, creatividad y en contacto con un mundo real.

Asimismo, en las ciudades actuales existe otro medio mas expuesto a la violencia, donde la apropiación del espacio es diferente al esquema anterior, hablamos de los niños de la calle. Un mundo sin límites, pero a la vez terriblemente limitado en su entorno cotidiano. Las calles de la ciudad son su hogar, su trabajo, su familia, su vida. Para ellos, sobrevivir es su principal diversión; su resguardo debajo de un puente o de la misma tierra, en donde el espacio es más impune a los ojos despreocupados de los ciudadanos.

En estos mundos hoy crecen y se desenvuelven la gran mayoría de los niños de nuestras ciudades. Como arquitectos, está en nuestras manos el proporcionar soluciones adecuadas al correcto desenvolvimiento de estos pequeños moradores de nuestro mundo. ¿Cuáles son las propuestas que el arquitecto plantea para la apropiación de los espacios y cuáles son las que responden a esta realidad?

Bien sabemos, que la arquitectura está al servicio de los requerimientos espaciales del hombre; los espacios de los niños no deben ser la excepción a esta consideración esencial. El correcto diseño de estos espacios permitirá un mejor desenvolvimiento de los niños.

El espacio dominado por el niño es su mundo de posibilidad de ser, de creatividad, de desenvolvimiento corporal, de comunicación y de socialización. Nos queda claro que los espacios arquitectónicos no deben estar destinados a "guardar a los niños " ya que el espacio en donde habita un niño puede contribuir significativamente al descubrimiento de su "yo", a su desarrollo psico-social y con ello a su responsabilidad personal en la vida.

Como arquitectos, reconocemos que en la actualidad el diseño arquitectónico relega frecuentemente a algunos sectores de la población como el de los ancianos, los jóvenes y los niños. Para estos últimos, el diseño los considera cuando los espacios son sólo de su exclusividad, como en el caso de escuelas, jardines, parques infantiles, entre otros; y en el resto de los espacios, son incluidos dentro del diseño de la generalidad, donde sus requerimientos son ignorados. Evidentemente, esto provoca en muchos casos, inseguridad, peligro, agresión, limitación, riesgo y además excluye el goce estético espacial y la posibilidad de imaginar y soñar, esenciales para el crecimiento de la persona.

Meses atrás, el equipo de esta publicación, puso a discusión este tema y quisimos compartir a nuestros lectores una primera reflexión sobre las posturas actuales de la arquitectura en los ESPACIOS PARA LOS NIÑOS. De este modo, se presenta en este número un artículo donde vemos la posición de un arquitecto que anhela encontrar el niño que existe en su alma y, a través del recuerdo rescatar su infancia; el autor se interroga: "¿Adonde juegan los querubines?". Sin dejar atrás nuestra postura de arquitectos, presentamos también "Una breve reflexión sobre los espacios de los niños en la ciudad"; este artículo, unido a la posición de la psicología y de las O.N.G., analizará en la segunda parte de este tercer número los espacios actuales creados en los restaurantes de comidas rápidas y centros comerciales y su impacto en los niños para persuadirlos a ser parte de la sociedad de consumo.

Nuestros Invitados Especiales en esta ocasión, enriquecen la revista con dos artículos. "El Dublín del Ulises, de James Joyce: reflejo y refracción" presentado por la Dra. Luz Aurora Pimentel, muestra un análisis de la descripción de la ciudad de Dublín, según el narrador y los personajes de la obra. Por otro lado, el Dr. Marcos Mejía, presenta un interesante artículo sobre la percepción primigenia del espacio en los niños.

La publicación continúa enriqueciéndose sustancialmente con la colaboración de diversas personas. Así, el poemario presenta nuevos poemas de autores selectos que hacen una bella referencia al espacio de la infancia. El espacio para los poemas académicos presenta también dos nuevos poemas colectivos que fueron elaborados por el grupo ARCHITECTHUM en el Taller de Creatividad "Música, Arquitectura y Poesía" de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM. La sección de bibliografía incluye nuevos textos y la página de sitios afines también ha crecido invitando al lector a otros sitios afines a esta publicación.

Con esta breve muestra de artículos referidos a un tema muy amplio y de gran importancia, pretendemos lograr que, como arquitectos, reflexionemos sobre nuestra labor y enfoquemos las pautas del diseño arquitectónico a un mejor desenvolvimiento de nuestra profesión. Concluimos siempre con la meta de vislumbrar las humanidades desde el conocer arquitectónico para lograr un mayor crecimiento como arquitectos y como personas.

 


 

Editorial    "Espacios Sagrados"

 

"…la casa no es tan sólo un refugio, sino también un lugar sagrado para la celebración de nacimientos y muertes y para la consumación del matrimonio." Arthur Erickson

Arquitectura y lo Sagrado, presenta artículos que abordan con distintos enfoques el fundamento trascendente del ser humano y su relación con la arquitectura. Lo sagrado se comprende como aquello que ofrece sentido y pertenencia al ser humano, que lo circunscribe dentro de una comunidad específica a lo largo de su existencia geotemporal y que lo relaciona con su Creador. La amalgama que cohesiona a toda comunidad es su mitología en donde, para conocer al mito, dice Ernst Cassirer, es indispensable conocer los ritos mediante los cuales se manifiesta. Los rituales tienen lugar y operan en ciertos espacios claramente deslindados de lo profano, es decir, en los espacios de lo sagrado; así la arquitectura sagrada expresa también el discurso mitológico de todo pueblo.

Compartimos con el lector reflexiones sobre edificaciones organizadas jerárquicamente: de arriba hacia abajo, de lo divino a lo terrenal, del creador a lo creado. Al igual que nuestros números anteriores, el tema queda abierto para continuar enriqueciéndose con nuevos artículos y colaboraciones. Como siempre, nuestro objetivo es compartir un enfoque de la Arquitectura desde las Humanidades, para encontrar en ello al ser humano como esencia y punto de partida de la arquitectura; en este caso, presentamos una muestra de lo que el hombre considera como sagrado para transformarlo en pautas generadoras de sus espacios arquitectónicos sagrados.

Abre la sección destinada a nuestros invitados especiales el interesante artículo del Dr. Claudio Conenna "Morfología monasterial en el espacio griego" en el que describe las bases y la importancia que presentó el diálogo con el entorno y el medio ambiente en la edificación de los principales templos cristianos griegos. La sutil sensibilidad del monje bizantino, es teología edificada en maravillosas construcciones que han trascendido las barreras geotemporales y que contínuamente nos ofrecen comprender la función educativa en lo trascendente por parte de la arquitectura.

El grupo de colaboradores de esta revista ha preparado algunos ensayos relacionados con el tema de lo sagrado en la arquitectura. "El Templo de lo Eterno" elaborado por Adrian Baltierra, alude a las peripecias y esfuerzos que enfrentaron las primeras órdenes misioneras que llegaron a la Nueva España, franciscanos, dominicos y agustinos, al edificar las almas de los indígenas en la religión católica. El convento fue la fortificación material, el contenedor del espacio arquitectónico que albergó la actividad doctrinaria, esencial en el proceso de dominación. Evidentemente, los conventos fueron también las construcciones que se convirtieron en centros generadores de las poblaciones indígenas que sobrevivieron la tempestad de la conquista española. El ensayo orienta a la comprensión de las principales cualidades espacio-arquitectónicas conventuales en donde destacan la austeridad, la paz, el refugio espiritual y el consuelo. Cada rincón en un convento es una lectura del espíritu que impregnó al alma colectiva de los tiempos coloniales mexicanos.

El artículo "Poética espacial de la Catedral Gótica" de María Elena Hernández, presenta una muestra del trasfondo filosófico del edificio gótico al cual, para su mejor comprensión, es necesario abrirle paso a la intuición. Los siglos posmilenaristas abrieron paso a un nuevo mundo, el humanismo asentaba sus bases y fue uno de los tiempos de mayor gestación creativa de la humanidad occidental; en el terreno de lo científico, innumerables inventos transformaron la actividad de las poblaciones europeas; en lo artístico, a pesar de que la sociedad continuó siendo teocéntrica, la producción tuvo una transformación maravillosa principalmente en la Arquitectura. El ensayo de la Maestra Hernández alude, no a aspectos históricos o estilísticos, sino a lo ontológico en la Catedral Gótica en donde destaca la imagen poética como experiencia más cercana a lo vivencial.

La temática en"Lo sagrado del espacio barroco mexicano" de José Luis Lizárraga, enfatiza la importancia de la actividad espiritual de la ya asentada religión católica en la Nueva España para la edificación de templos. El sincretismo artístico y espiritual aportó un definido hacer arquitectónico, el reultado, un medio para exaltar diáfanas emociones de las nuevas almas evangelizadas.

Es común que las teorías de la Arquitectura se ocupen principalmente de la descripción de estilos, morfologías o tecnologías constructivas dejando a un lado la reflexión filosófica o estética; Arquitectura y Humanidades busca una comprensión más amplia y profunda de la arquitectura y así comparte sus contenidos para retroalimentarlos con los puntos de vista y colaboraciones de sus lectores.

 

 

  


  Editorial "Percepción"


 

En el espacio se da una relación del hombre con el entorno necesaria para poder experimentarlo, "las distintas experiencias dan lugar a distintas perspectivas" (1); y para ello se da como condición primordial el estar en él, habitándolo según la forma particular de cada individuo inserto en la colectividad, esta experiencia del espacio parte primordialmente de la forma en que este es percibido. La percepción nos proporciona entre otras cosas "las bases para conocer el mundo que habitamos y este conocimiento es indispensable para adaptarnos a él" (2), bajo esta condición su relación con la arquitectura que percibimos es inminente, razón por la cual sumamos a nuestra publicación de "Arquitectura y Humanidades", la temática de la "La Percepción" destacando que su importancia no es de ningún modo un proceso simple y directo, carente de ambigüedad, sino que está sometida a muchas variaciones e interrupciones. Pero en este conocer, encontramos tal cantidad de información que tratar de retenerla en su totalidad es imposible, razón por la cual nos volvemos selectivos con todo lo que encontramos y recibimos sólo lo que personalmente nos interesa. Dentro de todo lo acumulado formamos un banco de información que vamos organizando, desechando y renovando día a día hasta formarnos una imagen en nuestra mente clara y organizada de lo que es nuestro entorno.

Entre la proyección de la imagen visual en el cerebro y nuestra plena conciencia del mundo de los objetos, "se intercala una serie de complejos procesos mentales que convierten la imagen visual en la percepción del mundo tal como lo conocemos, y que la forma de estos objetos percibidos puede variar cuando lo vemos en diferentes posiciones en el espacio" (3) . En cuanto a las imágenes, "sucede a menudo que cuando percibimos alguna cosa muy vívidamente, o tan frecuentemente como para familiarizarnos con ella, nos hacemos de la misma una imagen mental (4) (también conocida como mapa mental, imágenes visuales, etc.). En el caso de las cosas que percibimos visualmente, la imagen es como una ilustración mental. Inmediatamente después de la percepción original de la imagen es tan clara, vívida y detallada, que podemos examinarla y recordar detalles del original que no habíamos percibido en su momento. Muchas de las imágenes que empleamos para percibir y recordar son de clase de objetos, y no de objetos individuales, además no son necesariamente visuales. (5)

Al hablar de percepción es necesario reconocer que esta se establece como individual, basada en la experiencia de cada persona, por lo que hay tantas percepciones como habitantes en el mundo; en nuestra sección de ensayos académicos encontramos algunas posiciones frente a la percepción donde por ejemplo el Arq. Ulises Márquez manifiesta que esta condición perceptiva determina una posición particular en la obra de arte, señalada en el ensayo, "Cuatro visiones sobre el arte" donde encontramos un tópico en las artes a partir de cuatro ensayos tomando como referencia a Max Bense, Nicolai Hartmann, Susane Langer y Henri Lefébvre.

Y dentro del arte, la arquitectura tiene una posición particular frente a la percepción, donde se establece de acuerdo a las diferentes posiciones del individuo en el espacio lo que nos da pie a considerar que se percibe es tan solo un fragmento de lo que tenemos a nuestro alrededor y no una totalidad; el cual es determinado como selección basada en la experiencia personal de cada individuo, para ello se verificará su naturaleza apelando a diferentes tipos de información, forma, color, textura, posición, movimiento o inmovilidad. Esta posición particular revela una relación cambiante con su lugar a lo largo de los tiempos, y especialmente hoy tiene nuevas consideraciones como no lo expresa la Arq. Adriana Quiroga Zuluaga en su artículo titulado "La problemática del espacio y el lugar en la arquitectura actual", artículo que a partir de una visión del pasado plantea una visión del presente frente a la arquitectura. Por último en esta sección encontramos una reflexión desde la arquitectura frente a la expresión de lo sublime, planteado por la Maestra María Elena Hernández en su artículo "Seis ideas en la comprensión de lo sublime en arquitectura".

En los casos en los que resulta difícil percibir el objeto, sea porque está débilmente iluminado, o muy alejado, o porque es demasiado complejo; o bien porque es tan novedoso que el sujeto no sabe cómo interpretarlo, en tales casos puede tratar de recordar situaciones similares por las que haya pasado anteriormente, para comparar los objetos o acontecimientos que presencia ahora con los que percibió entonces. Al hacerlo puede apelar tanto a las imágenes como al lenguaje (6). Vernon anota que casi siempre el observador emplea el lenguaje al mismo tiempo que las imágenes que lo ayudan a identificar objetos. Esta relación la podemos encontrar en la sección de invitados espaciales donde el Arquitecto Jorge Gorostiza reflexiona sobre el uso del texto en el cine, en el comic y en la arquitectura en su artículo "imagen y texto" donde concluye que en estas tres ramas del arte el uso del texto no es compatible con la creatividad.

Otro de los artículos de los invitados especiales es el de Alejandrina Escudero cuyo título es "Mathias Goeritz y la poética de El Eco" en él a través de algunas reflexiones de la autora sobre la obra de Goeritz se muestra ampliamente el aporte del concepto de arquitectura emocional concretado en el museo experimental El Eco en el que confluye sus postulados estéticos acerca de una obra total, universal, publica y humana.

Pero la percepción no es un proceso que se da en un solo momento sino un proceso que se va haciendo con la ayuda de varios factores entre ellos el tiempo a través de series temporales (7), por lo tanto no percibimos todo de un solo instante, es un acto fragmentado y parcial. Lynch hablando de la ciudad señala que esta "es una construcción en el espacio, pero se trata de una construcción en vasta escala, de una cosa que sólo se percibe en el curso de largos lapsos" (8). Ahora bien esa orientación nos permite establecer relaciones con el medio que sustentadas en el tiempo nos llevan a una apropiación del sitio, este último término viene del latín appropriare que significa hacer propio de alguno, tomar para sí alguna cosa haciéndose dueño de ella. Con relación al espacio urbano podemos decir que lo hacemos propio cuando nos insertamos en el para realizar diferentes actividades con una frecuencia tal que lo reconocemos frente a otros y lo hacemos parte de nuestra memoria logrando traerlo a nuestra mente a través de los recuerdos. Esta determinación nos lleva incluso a realizar una estructura simbólica compleja llegando a determinar el valor a cada uno de los elementos del espacios que encontramos en nuestros recorridos. Esta posición la miramos reflejada en el último de los articulos de esta sección de invitados especiales en el artículo de Claudio Conenna, titulado "The Monastery and its simbolysm".

Al igual que en las otras temáticas de la publicación de Arquitectura y Humanidades, aquí encontramos nuevos y variados poemas relacionados con el hacer proyectual e igualmente nuevas bibliografías generales que nos dan una guía de los diversos libros relacionados con las temáticas aquí trabajadas. Es pues esta una pequeña muestra de ensayos frente a la Percepción relacionados con la obra de Arte y con énfasis específico en la arquitectura con el fin de que al reflexionar sobre los diferentes escritos nos ayuden a reflexionar sobre lo que es nuestro trabajo como arquitectos diseñadores.

Notas:

(1) Psicología del lugar, pág. 14
(2) Psicología Ambiental, un enfoque general pág. 51
(3) Psicología de la percepción, pág. 31
(4) Psicología de la percepción, pág. 31
(5) Responden a los sentidos de vista, oído, gusto, olfato, tacto dentro de las que están la presión, temperatura, vibración, kinestecia y estereognosia.
(6) Psicología de la percepción, pág. 31
(7) Es decir series que se experimenta en el transcurso del tiempo, las cuales comprenden tanto las secuencias simples de punto por punto, en las que un elemento está simplemente enlazado con los dos elementos que hay antes y detrás de él, como las series que están verdaderamente estructuradas en el tiempo y que de este modo son de naturaleza melódica.
(8) La imagen de la ciudad, pág. 9

Bibliografía:

Canter, David. Psicología del lugar - un análisis del espacio que vivimos. Título original en ingles: The psichology of place. Publicado por The Architetural Press ltda. London 1977. Copy right por David Canter. Traducido por Mercedes Martínez Daza. Primera reimpresión. Editorial Concepto S.A. 1997.

Holahan, Charles J. Psicología ambiental, un enfoque general. Titulo original en ingles: Environmental Psichology. Traducido por Miguel Ángel Vallejo Vizcarra. Segunda reimpresión. Editorial limusa. México 1996.

Lynch, Kevin. La imagen de la ciudad. Título del original en inglés: The imagen of the city. Primera edición en inglés, por The M.I.T. Press, 1960, cuarta edición en castellano, 1976. Ediciones infinito. Buenos Aires1976.

Muntañola, Thornberg Joseph. La arquitectura como lugar.

Vernon, M. D. Psicología de la percepción. Título original en inglés: The Psichology of Perception. Traducido por el Prof. Daniel R. Wagner. Editorial Paidós. Buenos Aires 1967.

 

 

 

 

Architecture and Humanities

    Español



 

Editorial "Architecthure and Humanities"



I

Already in the fifth century B.C., Socrates was complaining about the vastness of knowledge and man's impossibility of acquiring it all. Barely two generations afterwards, Aristotle postures the philosopher's figure as a being who possesses knowledge from all branches of humanity's wisdom. What stance should be defended today? Can we assume our limits – as Socrates wanted to – and really get to know humanity's gamut?

Alfonso Reyes already said it:
"Today, Humanities is not a certain body of knowledge nor a school. More than specific contents, Humanities is understood as an orientation; orientation is making all our knowledge and activities available for the good of men. One does not have to be a specialist in any science or specific technique to acquire this orientation; rather one has to record his balances."

Our proposal, "Architecture and Humanities", is not Architecture from Humanities' point of view. Instead we want to visualize Humanities from an Architectural understanding and pretend to aid the reader in recording Architecture's balance.


II

What is Architecture's situation within Humanities? How does Architecture spread its branches towards other forms of expression and knowledge? The subjects set forth here answer such questions and at the same time reflect the restlessness we have in wanting to explore the ties found between Architecture and its concomitant disciplines: architecture as a reflection of mystic thought; historical and mythical cognizance of the patio in Mexico as a way of considering the individual's experience in space construction; home as the refuge within personality's construction; poetry and Architecture in Ibero-America. These are but a handful of subjects that from the academic point of view, propose a dialogue by and between the parties interested in Humanities as a convergence of disciplines. Our magazine is also an invitation for communication to take place between people interested in knowledge and who, during certain times in their quest, walk with us down the paths of Architecture.


 

Editorial "Imaginary Spaces"



I

Strictly speaking, all spaces are imaginary: they obey the spiritual coordinates that place and describe them. How can we classify them? A proposal: spaces that have exclusively populated the mind, and spaces that see their execution come true after having being created in our mind. The latter ones are the ones that directly pertain to architecture.

II

It is difficult to speak about intimate spaces, the places where we wander around in loneliness, where we more or less place ourselves metaphysically. Impossible it becomes to trace the spiritual geography, in her all regions border with each other. Yet . . . if we meditate when we listen to a melody, if we let ourselves be guided by randomness, we suddenly discover that an abrupt well being has placed the soul (or the spirit, what ever sounds less gaudy) in a place without substance yet, one bearing form. One discovers a hint of any far-away place, the embodied vision of a place once read about. And we must not let go of it: if it is a color, a window's ghost. Does this or doesn't this have anything to do with architecture?

III

More disciplined men and women [than us] have written about their inner spaces with added rigor: Saint Theresa of Avila, Saint Augustine. Saint Augustine, for example, attributes special qualities to memory in such a way that remembrances surge with the faintest pretext and ask him: "are you looking for me?" and do so insistently, obstructing the meeting to take place with the memory being sought. Where to place God in that extension? Saint Augustine does not give it a place: the notion of God is in the memory only because . . . He overtakes us. How can we take this into architecture? Thinking that when before God, everything is a threshold: mystic architecture is but a door: spiritual ascension is physical elevation.

IV


Facing that which is only a hunch, lets give a paradoxical notion: utopias - space in spaceless cities. Cities that only exist in time (past or future). Little do we know about their architecture. We can only deduce what they are if we stop to think that their constructions do not give shelter to passions (men that build them do not have passions because they do not suffer - utopia has solved that for them as well). If we think that art reflects desire, what then, can the inhabitants of these cities wish for? Their dwellings will surely be inhospitable for beauty, mere useful monuments.

V


Utopias place us in front of literary spaces. What was the narrator of "In Search of Lost Time" room like, the room from which he saw Balbec Beach, Don Quijote's house? Are we reducing the author's diffuse idea to the geometry of a blueprint? Is it fitting to draw the blueprints of the places dreamed about in a piece of literary work? Yes, as long as it is a plus for architecture, because it certainly will not be for literature.

VI


The ruins majestically break through. What do they mean, in the strictest sense? What philosophical significance do they have? For the Spanish writer, Rafael Argullol, the ruins symbolize the fight of man's works against nature. Needless to say, the battle is lost; human transcendence, and by definition that of his works, is mortal. However, there is another case, certainly not less majestic, the insurmountable losses of what was and what was not: Mexico City during the last century, its perishable Edens: the Central Alameda Park, the Country Club, the Paseo de la Reforma. And what was not? Who remembers that the Zocalo (the main square) has this name because in the Plaza de la Constitución, an Angel to commemorate the Independence of Mexico was going to be built pursuant to a mandate from Santa Ana? The only item that got built was the zócalo. What about the failed project of the Legislative Palace? It would have honored the Porfiriato Era. The only remains are a shell that adversity, the Revolution and irony used in their favor: the Monument to the Revolution. The lions that were to guard the Palace's staircase today fight for breath in Chapultepec Park. "Architecture and Humanities" starts a trip in what Francisco González León has termed "inner architectures". We great our readers under a virtual arch (that which is virtual is also an imaginary space) and in retribution, we grant that which is imaginary a real space for academic exchange.